Un deportivo italiano, un proyecto, mucho dinero y un resultado asombroso conocido como Lamborghini Huracan Unicorn V3

Traspasar la delgada línea entre la genialidad y la locura se puede ejemplificar con creaciones tan extremas como esta personalización de un Lamborghini Huracan bautizada por su dueño y creado como Unicorn V3.

Y desde luego que este Lamborghini Huracan Unicorn V3 es un ser, sino mitológico, al menos será extraordinario por lo que el nombre que le ha concedido Alex Choi, su propietario lo tiene justificado.

Inspirado en los rallyes

Eso y por la combinación de colores donde el negro y el rosa destacan, uno más que otro, según donde se mire, ya que las barras, que parecen una jaula de seguridad de las que aparecen en el interior de los coches de competición, que rodean por completo a esta criatura mecánica que parece haber sido sacada de una producción tipo Mad Max, son cualquier cosa menos discretas.

Sea como fuere, este viaje hasta las antípodas del sentido de la discreción no es solo un ejercicio de materialización de un sueño, o pesadilla, según con los ojos con los que se mire, sino que es una preparación completa ya que, al margen del kit exterior, este coche va armado hasta los pistones.

Tras sufrir un accidente con el original o, para ser más precisos, el Lamborghini Huracan V2 ya tuneado que conducía el joven Choi, decidió dar un paso más allá.

 

No es solo cuestión de imagen

Por ejemplo, este monstruo, el Lamborghini Huracan V2, incorpora un sistema de alimentación adicional gracias a un doble turbo, un sistema de admisión de aire expuesto e instalado en el exterior del coche asociado a un intercooler. Aunque no ha sido revelada, la potencia de estos kits ponen en alrededor de 1.000 CV a deportivos de altas prestaciones que ven incrementado su poderío hasta casi duplicarlo.

En cualquier caso, el esfuerzo de Alex Choi puesto sobre su Lamborghini Huracan Unicorn V3 es totalmente envidiable, realizar su sueño independientemente de lo que los demás piensen, sientan o digan, tanto que ya planea la siguiente evolución, la cual llevará el código V4 para un Lamborghini Huracan al que nadie, en la línea de producción de Sant’ Agata Bolognese donde fue ensamblado originalmente hubiera podido pensar en que alguien llegaría a hacer una transformación tan extrema como ésta.