Reino Unido pone en funcionamiento un sistema de recarga que podría abaratar considerablemente los costes de instalación del mismo.

La infraestructura destinada a la recarga de coches eléctricos es uno de los puntos débiles de la movilidad del futuro, pero a la vez se trata de un apartado con un amplio margen de mejora cuyo potencial de expansión está sediento de nuevas ideas y proyectos. El último de ellos ha tenido lugar en Reino Unido y se basa en la instalación de puntos de carga en el interior de las farolas. Se trata de un método totalmente innovador con un gran potencial por su bajo coste y sus múltiples ventajas. El gobierno británico está incentivando la conversión de farolas a puntos de carga para facilitar la ampliación de una red que actualmente cuenta con 14.000 cargadores.

Londres puntos de carga farolas

Hablamos de un método con grandes ventajas. La infraestructura principal ya está hecha – las farolas -, lo cual reduce considerablemente los tiempos de instalación (unos 30 minutos) y su coste: según los promotores de este sistema, la instalación de un punto de recarga de estas características conllevaría un gasto de 1.000 libras (unos 1.100 euros al cambio).

Hasta hace poco, el sistema se encontraba en periodo de pruebas, pero ya se han puesto en funcionamiento hasta 50 farolas en la ciudad de Londres. Estos puntos de carga se encuentran en los barrios de Chelsea y Kensington y están alimentadas al 100 % por energías renovables.

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Para hacer uso de este innovador sistema de recarga el usuario deberá hacer varias cosas: darse de alta al servicio facilitado por la compañía eléctrica, comprar un cable que incorpore un contador para medir la electricidad consumida y decidir si optar por una tarifa mensual o pagar a un precio mayor el kWh cada vez que se usa el punto de recarga.