La policía de Plymouth ha utilizado una curiosa medida para reducir el uso del teléfono móvil al volante: subirse a un autobús de dos pisos para cazar in situ a quienes cometan la infracción.

La policía del condado de Devon (Gran Bretaña) ha ideado una novedosa forma de atrapar a las personas que infringen las leyes de conducción: ¡contratar un autobús de dos pisos! Desde la parte superior de dicho vehículo, los servicios policiales de la ciudad de Plymouth capturan a numerosos conductores cometiendo infracciones como las siguientes: empleo del teléfono móvil al volante o circular sin usar el cinturón de seguridad…

El objetivo de la policía con esta medida es reducir el uso del teléfono móvil al volante, y desde luego el resultado es concluyente: de 130 infractores, 39 personas fueron capturados escribiendo mensajes de texto o usando internet mientras conducían. Cabe destacar que la multa en Gran Bretaña por utilizar el móvil al volante es de £ 200 (unos 230 €) y conlleva la retirada de seis puntos en el carnet; la multa en España es bastante similar.

Al parecer, la campaña ha sido considerada como un gran éxito dentro del órgano policial, por lo que los residentes de Plymouth deberán andar con pies de plomo. El diario Plymouth Harold ya ha informado que la policía del condado llevará a cabo medidas similares en el futuro.