Ginebra parece ser el lugar donde Christian von Koenigsegg expondrá el Koenigsegg Mission 500, el arma con la que quiere batir el récord establecido por Bugatti

Qué sería de los fabricantes sin sus rivales. Aunque todas aseguran no preocuparse por el trabajo del vecino, todas se las apañan para mirar de reojo el resultado y, con logros como son los de batir los diferentes récords de tiempo o velocidad se demuestra que todos quieren ser los números 1 de sus gallineros.

Y luego está Christian von Koenigsegg, un soñador cuyo sueño era el de tantos pero que muy pocos han sabido y podido no solo hacerlo sino demostrarlo y refinarlo hasta la extenuación.

El joven ingeniero que buscaba incesante la creación de la perfección lleva ya más de 20 años aplicando y replicando día a día su motivación y prueba de ello son los diferentes modelos y versiones que la marca que toma su apellido y, por ende, el de su padre, ha puesto sobre el asfalto.

Y, para quien pensara que el Koenigsegg Jesko, última de las creaciones salidas de la genialidad del equipo que el propio empresario ha capitaneado y que rinde homenaje al padre del hacedor de máquinas rompedoras de récords, iba a ser la punta del iceberg, estaba equivocado.

Como apuntábamos al inicio la rivalidad entre marcas, entre dueños o entre personas hace que los mano a mano automovilísticos den, al cabo del año, episodios de una serie de duelos cuyo objetivo es siempre dar el golpe en el tablero definitivo. Algo que, por suerte para nosotros, nunca sucede y que siempre tiene una secuela.

Para ponernos en antecedente, los episodios vividos en el pasado mes de septiembre de 2019 son un ejemplo de cómo Koenigsegg y Bugatti se ignoran pero son incapaces de vivir el uno sin el otro.

De una parte, a primeros del citado mes Bugatti anunció haber batido el récord de velocidad máxima al superar las 300 millas por hora, 304,77 mph para ser exactos, lo que equivalen, nada más y nada menos que a 490,48 km/h. Tres semanas después, Koenigsegg hizo lo propio al comunicar que un Regera había marcado el mejor tiempo en la aceleración de 0 a 400 km/h parando el cronómetro en 31.49 segundos.

De nuevo, Ginebra

Y, según lo que apuntan los compañeros de The Supercar Blog, Koenigsegg presentará en el Salón de Ginebra un coche muy especial, el Koenigsegg Mission 500, el vehículo encargado de alcanzar la fascinante marca de los 500 kilómetros por hora.

Sus fuentes aseguran que, utilizando como base el espectacular Koenigsegg Jesko, los suecos apuntarán a lo más alto con un vehículo capaz de situar la aguja en las 5 centenas dejando atrás el récord de Bugatti.

Además, en el espacio que ocupará la firma en Ginebra, junto al Koenigsegg Mission 500 habrá dos coches más, previsiblemente, uno sea el propio Koenigsegg Jesko y el otro pudiera ser la versión de producción del Koenigsegg Mission 500, emulando así a Bugatti, que también estará presente en esta edición del salón con una novedad, respecto del Bugatti Super Sport 300+, la versión comercializada del coche que tiene, de momento, el récord de velocidad máxima.