Las comparaciones entre hermanos suelen ser odiosas pero, no por ello, hay casos en que resultan necesarias

Por eso, vamos a comparar dos versiones de un mismo modelo, un coche híbrido y enchufable, PHEV, y un coche eléctrico, o EV, para ayudar a decidir cuál comprar, Kia Niro PHEV o Kia e-Niro.

Resulta necesario señalar, de entrada, que Kia diseñó el Kia Niro partiendo de la idea de ofrecer un SUV eléctrico alternativo al Kia e-Soul. Ese coche es el Kia e-Niro, un modelo que lleva en los concesionarios desde febrero de este año y que, como gran parte de la familia de la marca coreana, recala gran atención por su relación calidad precio.

Diferencias sustanciales desde el inicio

Kia concebió el desarrolló el concepto del Niro eléctrico dotando al proyecto de una arquitectura pensada para la fabricación de un coche eléctrico. Por eso, el chasis del Kia Niro tiene su piso diseñado para albergar las baterías del EV.

Es por eso que, aunque siendo el mismo modelo, existen diferencias sustanciales en su estructura, comportamiento, habitabilidad…

Por ejemplo, el chasis del e-Niro tiene vigas reforzadas alrededor de los acumuladores eléctricos. Gracias al alojamiento inferior de estas, su maletero ofrece hasta 450 litros de volumen por los 324 del Niro PHEV. En contrapunto, el Kia Niro eléctrico pesa 1.812 kg por los 1.594 del Kia Niro híbrido y enchufable. Además, el coeficiente de rozamiento del EV es 0,29 por el 0,30 de la versión híbrida.

Mecánicas electrificadas y motricidad diferenciadas

Mientras que el Kia Niro PHEV basa su motricidad en un bloque principal de gasolina de 1.6 GDI asociado a un motor eléctrico cuya potencia total se sitúa en 141 CV y un par de 265 Nm. Mientras que el Kia e-Niro cuenta con un propulsor 100% eléctrico de 136 (100 kW) ó 204 CV (150 kW) y un par de 395 Nm.

Como dato referencial, aunque no definitivo, las aceleraciones de 0 a 100 para estas tres opciones se sitúan en 10,8 segundos para el PHEV; 9,8 para el motor eléctrico de 136 CV y de 7,8 para el más potente de los tres.

La velocidad máxima la establece el híbrido enchufable con 172 km/h por los 167 del eléctrico más potente y los 155 de su alternativa más modesta.

Además, el motor del híbrido enchufable transmite su trabajo al eje delantero mientras que el eléctrico lo reparte a las cuatro ruedas, haciendo de este SUV un coche de tracción total.

En movimiento, el EV aprovecha mejor su motricidad para el paso en curva aunque, como pudimos comprobar en la prueba del Kia e-Niro, a veces, su elevado hace necesario dosificar la presión sobre el acelerador. En contrapunto, la frenada regenerativa, con configuración selectiva de tres niveles, resulta muy provechosa, tanto de cara al dinamismo como a la recuperación energética.

Autonomía eléctrica y consumo

La batería de 8,9 kW del Kia Niro PHEV permiten recorrer hasta 58 km sin necesidad de intervención del motor de gasolina, con un tiempo de recarga de 2 horas y 15 minutos. El consumo medio homologado del Kia Niro PHEV se establece en 1,3 litros de gasolina cada 100 km recorrido.

Por su parte, el Kia e-Niro cuenta con dos opciones en cuanto a capacidad de sus acumuladores. Existe un Kia e-Niro de autonomía de hasta 289 km gracias a la batería de 39,2 kWh y otro de autonomía extendida hasta los 455 km gracias a disponer de 64 kWh. El primero se ofrece, sobre todo, para personas cuyos recorridos son urbanos o de corta distancia y, el segundo, para quienes recorren medias y largas distantias ya que, en un puesto de 100 kW, el Kia e-Niro de mayor autonomía necesita 42 minutos para recargar el 80 por ciento de su capacidad.

El consumo energético de la versión eléctrica de 150 kW homologa 15,9 kWh cada 100 km recorridos. Teniendo en cuenta el precio aproximado de 0,14 euros por kWh, supone que, un centenar de km circulados con el Kia e-Niro supondría un gasto de alrededor de 2,2 euros. Atendiendo al precio aproximado de la gasolina 95 de una estación de servicio del municipio de Madrid establecido en 1,40 €/L; recorrer 100 km con el Kia Niro PHEV según sus datos homologados costaría 1,82 euros.

Cabe destacar que tanto el Kia Niro híbrido enchufable como el eléctrico lucen y cuentan con las ventajas de la etiqueta CERO de la DGT.

Habitabilidad

Al tratarse de un modelo con tres versiones a la venta, el Nia Niro híbrido, el híbrido y enchufable y el eléctrico, comparten también tres niveles de acabados: Concept, Drive y Emotion.

Nos encontramos ante un Kia Niro PHEV actualizado recientemente frente a la llegada de su hermano eléctrico. Por eso, las diferencias determinantes en cuanto al confort o la habitabilidad son menores, salvo que pensemos en la capacidad de carga ya mencionada desde el inicio.

Los cambios más evidentes vienen de la desaparición de una palanca de cambios o selector de marchas en el caso del Kia e-Niro y, en consecuencia, el selector con forma circular que vendría a hacer las veces de gestor de la marcha.

El precio de venta

Tomando los precios actuales expuestos por Kia en su configurador en línea, el precio del Kia Niro PHEV se establece desde 29.200 euros para el acabado Concept. En el caso del precio del Kia e-Niro 31.150, también del acabado Concept. Importes con todos los descuentos y promociones aplicados por la marca a fecha de la realización de esta comparativa.

Esto supone una diferencia de 1.950 euros de encarecimiento de la versión eléctrica respecto de la híbrida enchufable.

Dado que el coste de adquisición es mayor para el caso del Kia e-Niro y que, tomando las cifras de consumo homologadas en ciclo WLTP del Kia Niro PHEV, el coste por cada 100 km recorridos resulta ligeramente más barato en el híbrido y enchufable, solo en el caso de necesitar los más de 126 litros de maletero que cubica de más el eléctrico, nuestra opción de compra se decantaría por el Kia Niro híbrido y enchufable frente al Kia Niro EV.

A pesar de esto, también es importante el comportamiento diferenciado de ambos coches, algo muy a tener en cuenta a la hora de decidir la elección de compra de un vehículo ya que, en este caso, incluso tenemos ante sí a dos hermanos con el comportamiento tan diferente que confiere la tracción delantera o integral.