Investigadores de la Universidad de Oviedo en Asturias en conjunto con el Instituto de Astrofísica de Canarias, han descubierto un nuevo exoplaneta que podría albergar vida en su interior.

El nuevo planeta descubierto por los investigadores españoles de la Universidad de Oviedo, ha sido clasificado dentro de la categoría de “supertierra”. Se trata por tanto de un exoplaneta que puede albergar vida en su interior, cuya masa es de 1 a 10 veces superior a la de la tierra.

Su nombre es K2.286, nombre que viene dado por el Telescopio Espacial Kepler. El estudio de su cuerpo lo llevó a cabo el Instituto de Astrofísica de Canarias, utilizando instrumentos como OSIRIS Y HARPS-N, los cuales están disponibles e instalados en el Gran Telescopio de Canarias, y el Telescopio Nazionale Galileo, los dos presentes en el Observatorio Roque de los Muchachos de La Palma.

El radio del K2-286 es 2,1 veces el de la tierra, lo que nos da una idea de sus colosales dimensiones. Su periodo orbital alrededor de su estrella dura 27,36 días y su temperatura media ronda los 60 grados Celsius, es decir, temperaturas adecuadas para albergar vida, similares a las que se pueden encontrar en el Desierto del Sahara sin ir más lejos.

Además a estas temperaturas la existencia de agua líquida, uno de los elementos indispensables para la vida, es perfectamente viable.

Otra de las alertas que permiten deducir la posible existencia de vida en K2-286 es su distancia respecto a su estrella, encontrándose dentro de la zona de habitabilidad, es decir, ni demasiado lejos ni demasiado cerca.

Es una gran noticia ver que pese a tratarse de meras especulaciones, España aporta su granito de arena en el campo de la investigación espacial. Al final toda la ciencia es pura especulación hasta que esta se demuestra, pero no podría existir sin este paso crítico.

Parece que cada día que pasa nos damos más cuenta no solo de la enormidad del cosmos, sino de las infinitas posibilidades de la existencia no solo de vida, sino también de increíbles y fascinantes planetas, estrellas y demás maravillas del infinito universo.

Nos esperan increíbles misterios y descubrimientos, muchos de los cuales podremos ser testigos durante el transcurso de este siglo.