La versión más emocionante y deportiva del pequeño urbano se presenta en la cita alemana bajo el nombre de Hyundai i10 N Line

Hay segmentos más afectados que otros por la moda SUV y el de los urbanos es uno de los que, a pesar de recibir la amenaza de todocaminos o crossover del segmento A y B, es capaz de plantar cara y de recibir alicientes, más allá de una etiqueta que los tilda de más sostenibles.

Así es el caso del Hyundai i10 N Line presentado como una de las novedades del Salón del Frankfurt. Un coche para ciudad que permite escapadas a la montaña donde disfrutar de trazados sinuosos sin necesidad de contar con varios cientos de caballos disponibles a partir de motores exageradamente potenciados.

La base es el nuevo Hyundai i10, el vehículo de acceso a la gama de turismos urbanitas de la firma coreana establece unas dimensiones reducidas: 3.675 metros de largo; 1.680 m de ancho y 1.483 de alto, además, con un ancho de vías que ha crecido 40 mm, respecto de la anterior generación, la segunda, fija en 2.425 milímetros entre os ejes, dejando una batalla generosa para un coche tan compacto.

La carrocería, como en toda la gama, queda 20 mm más próxima al suelo.

A esta arquitectura se le suma el propulsor turbo de tres cilindros gasolina 1.0 T-GDi, cuya potencia se fija en 100 CV y un destacable par motor de 172 Nm transmitidos en exclusiva a una caja de cambios manual de 5 velocidades que dirige su actividad a las ruedas del eje delantero. Unas ruedas que cuentan con unas llantas cuyo diámetro es de 16 pulgadas usan unas gomas en 195/45 esquivando, muy acertadamente, la tendencia a montar grandes llantas y neumáticos en coches de capacidades poco menos que escasas.

Aunque el resultado es un coche que, para un mercado donde cualquier vehículo de uso rutinario y sin pretensiones ni próximas a las deportivas, puede ofrecer prestaciones superiores, en este caso no es tanto los datos como las sensaciones y emociones que provoque su conducción.

Por eso, si atendemos a la versión 1.2 MPi de 935 kg, en vacío, el Hyundai i10 N Line ofrecerá una relación potencia y peso, próxima a 1 CV por cada kg.

El equipamiento del Hyundai i10 N Line

Como el resto de modelos que incluyen el paquete estético N Line, este pequeño deportivo cuenta con las citadas llantas específicas y los paragolpes delantero, que incluye unos antinieblas de mayor tamaño, y posterior que, además de mejorar su planta y porte gracias a la inserción de detalles en rojo, mejoran su incidencia aerodinámica.

Además, la carrocería dispone de una paleta de hasta 6 colores con el uso del negro para el metal desde los pilares hasta la cúpula.

En el habitáculo, la presencia salpicada de la N del departamento de preparaciones y competición destacada junto con otros elementos exclusivos como son los pedales de metal, el pomo de la palanca de cambios o el volante, todos ellos cosidos con unos pespuntes en rojo. Color que aparece en las salidas de la ventilación o la climatización.

Pero, sin duda, los asientos rediseñados marcan el carácter deportivo de este coche. Su envoltura ha sido mejorada para recoger de forma más efectiva a los ocupantes de las plazas traseros cuando se realiza una conducción más espirituosa.

Un vehículo que se hará esperar

Aún sin que se haya comunicado el precio del Hyundai i10 N Line, lo que sí es conocido es que las primeras unidades llegarán a principios del verano del año 2020.

 

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Hatchback5218 - 252
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
0,0 - 6,266 - 87104 - 141

Ver todas las versiones del Hyundai i10 (12.315€ - 18.220€)