La historia del Porsche 911 da un giro a finales del siglo pasado con la llegada de la quinta generación

Con más de 30 años de vida, la historia del Porsche 911 llega a un momento crucial. En el año de 1997 llegó el Porsche 911 996, el «nueve-once» de la discordia ya que, tecnológicamente introdujo como gran novedad la refrigeración por agua, abandonado la tecnología tradicional del 911 air cooled.

Además, la estética del nuevo Porsche 911 sufre de nuevo una gran revisión y aparecen unas ópticas delanteras que integran los intermitentes pero modifican el carácter curvilíneo que tradicionalmente había ofrecido siempre cortando con el patrón repetido en las cuatro generaciones previas, a pesar de que el Porsche 911 993 ya había presentado una modificación importante en cuanto a la inclinación de sus faros.

Sea como fuere, el Porsche 911 996 presenta importantes mejoras derivadas de un intenso trabajo del estudio de diseño. Así, su coeficiente aerodinámico se mejora hasta 0,30 y, gracias al nuevo chasis, la distancia entre ejes se sitúa ahora en 2.350 mm. Ambos datos se deberían traducir en una conducción más dinámica y deportiva.

En otoño de 1997 es presentado oficialmente en el Salón de Frankfurt el Porsche 911 Carrera 996 Coupé que, al margen de su estética, contenía la mayor novedad en su motor: el bloque de 3.4 litros, seis cilindros en disposición bóxer y 300 CV contaba para su refrigeración con un sistema donde el agua sustituía al aire. Además, se había buscado compactar su tamaño a la vez que mejorar el acceso al orificio del depósito de aceite, al de líquido refrigerante y al filtro del aire.

Las críticas se cernían sobre la nueva imagen y el nuevo motor. Por eso, en el Salón de Ginebra de 1998 apareció una nueva variante, el Porsche 911 Carrera Cabriolet que, además de capota eléctrica de lona y, poco después, la versión de techo rígido removible manualmente que tampoco tuvo el mejor de los recibimientos.

Este año aparece la versión de carreras homologada para calle como Porsche 911 GT3, también su versión de competición, un espectacular deportivo con motor atmosférico de 3.6 litros, 360 CV y propulsión trasera capaz de marca el 0-100 en 4,8 segundos y alcanzar los 200 en 11.

1999 Porsche 911 GT3

Su versión de circuitos sería el Porsche 911 GT3 Cup pero, por encima de él, el sucesor del Porsche GT1 de la generación anterior. El nuevo Porsche GT1 de 1998 contaba con una carrocería más elaborada y un chasis monocasco realizado en fibra de carbono. Con todo esto, este coche afrontaba las míticas 24 horas de Le Mans donde lograba la victoria y, así, regalaba el triunfo en la carrera más importante del año en el 50 aniversario de la fundación de la marca. Un año más tarde, el Porsche 911 GT3 R debuta en competición.

En otoño de 1999 se presenta el esperado Porsche 911 996 Turbo. Se comercializaría desde el año 200 con el mismo bloque del 911 GT3 pero turboalimentado, producía 420 CV dirigidas a las cuatro ruedas y se asociaba a un cambio Tiptronic S de cinco velocidades. Aerodinámicamente, el alerón retráctil se desplegaba mecánicamente.

Con el cambio de siglo y milenio, Porsche celebra la llegada del año 2000 con una edición conmemorativa llamada Porsche 911 Carrera Milennium.

En 2001 se comercializa el exitoso Porsche 911 Carrera 4S, una versión deportiva con la misma suspensión y el mismo equipo de frenos que el Porsche 911 Turbo, pasos de rueda traseros diferentes al original Carrera y detalles diferenciadores en ambos paragolpes.

2002 Porsche 911 Carrera 4S

También se presentó el nuevo Porsche 911 Targa que, como en la generación anterior, contaba con un techo acristalado pero cuya luneta abatible facilitaba el acceso a su interior. Pero el verdadero impacto llegó de la mano del Porsche 911 GT2, una variante más extrema que combinaba el carácter radical del Porsche 911 GT3 y su tracción trasera y el impulso de no uno, como el Porsche 911 Turbo, sino dos turbos en el nuevo Porsche 911 GT2.

Su aceleración de 0 a 100 se rebajaba a solo 4,1 segundos y marcaba una velocidad máxima de 310 km/h. Junto con su estética se encumbraba en la cima de los «nueve-once» 996.

2002 Porsche 911 GT2

Este modelo contaría con el bloque de 3.6 litros al que, acoplándole dos turbinas, se podían extraer 462 CV a 5.700 rpm y un brutal para de 620 Nm desde 3.500 vueltas hasta las 4.500 para mover un coche de tan solo 1.440 kg que contaría con el novedoso equipo de frenos Porsche Ceramic Composite Brake (PCCB).

En 2002 aparece el Porsche 911 Carrera 4 Cabriolet y con él la nueva evolución estética de la generación 996.

En 2003 se presenta en el Salón de Ginebra el nuevo Porsche 911 GT3, más potente, ahora con 381 CV dirigidos a las ruedas traseras, su nuevo alerón plano y la simpleza de las líneas de su carrocería, daban muestra que lo mejor de él eran sus sensaciones al volante. Para optimizar su conducción, este coche nuevo contaba con unos frenos mejorados cuyos discos de 350 mm de diámetro eran mordidos por unas incansables pinzas de seis pistones.

Pero como era de prever, llegaría una versión aún más extrema que recogiera la esencia de los RS y Clubsport de anteriores generaciones. Y así fue, por ello en 2003 vio la luz el sublime Porsche 911 GT3 RS.

2004 Porsche 911 GT3 RS

Este Porsche rendía honor al original Porsche 911 Carrera 2.7 RS, de ahí sus colores y también su carácter. Gracias a una reducción de su peso, este vehículo marcaba en la báscula 1.360 kg y, aunque mantenía los 381 CV de potencia, el contador de revoluciones ascendía hasta las 8.200 rpm, marcando un 0-100 en 4,4 segundos, 0-200 en 14 y una velocidad máxima de 306 km/h . Un vehículo del que solo se fabricarían 200 ejemplares.

Y en 2003 se celebraban los 40 años en la vida y en la historia del Porsche 911, de esta forma, la firma ofrecía una edición especial del Porsche 911 Carrera Coupé «40 Jahre 911», una variante con motor de 345 CV (20 más que el originario). También hubo una actualización del Porsche 911 GT2 con 483 CV, un 0-100 de 4 segundos y una velocidad máxima de 319 km/h-

En 2004 se presentan las nuevas versiones para el Porsche 911 Turbo S Coupé y Cabriolet, con motores de 450 CV y velocidades máximas de 307 y 300 km/h respectivamente.

Cerrando la producción de esta generación conocida como Porsche 911 996, el Porsche 911 Targa de 2004 utilizarían la propulsión trasera por última vez ya que, el siguiente miembro de la familia, el Porsche 911 997 que estaría a punto de presentarse, contaría con la tracción total para su versión targa.

 

 

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Cabrio, Coupé2 - 145
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
0,0 - 12,8370 - 700169 - 303

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