El superdeportivo italiano ha sido personalizado con los colores del Vaticano y ofrece un motor V10 con 580 CV de potencia.

Pensar en el máximo representante de la Iglesia católica como propietario de un superdeportivo es un supuesto que a muchos irritaría notablemente. Nadie en su sano juicio vería normal que el mismísimo Papa circulase por las calles de Roma en un coche al alcance de unos pocos afortunados. Pero hoy hemos conocido una noticia inédita que puede resultar un tanto polémica: el Papa Francisco ha sido obsequiado con un Lamborghini Huracán en la sede del Vaticano. Afortunadamente, este regalo que puede ser entendido por muchos como un sacrilegio esconde detrás una buena causa.

Papa Lamborghini

En el día de ayer, el Papa Francisco recibió el superdeportivo italiano de la mano de Stefano Domenicalli, CEO de Lamborghini, quien iba acompañado por dos de los técnicos que trabajaron en la fabricación del coche.

Papa Lamborghini

Para la tranquilidad de muchos, el Huracán del Papa será subastado por RM Sotheby´s el próximo mes de mayo. Como no podía ser de otra manera, el dinero recaudado en la subasta será utilizado con fines benéficos, entre los que se encuentra la reconstrucción de la meseta de Nineveh (Irak), una región donde la comunidad cristiana ha sufrido varios ataques del estado islámico. El resto de los fondos irá dirigido a ayudar a las mujeres involucradas en el tráfico de personas, así como a varios proyectos contra la pobreza en África.

Papa Lamborghini

Volviendo al Lamborghini Huracán, la unidad del Papa Francisco ha sido personalizada para incluir los colores del Vaticano y se trata de una versión de propulsión que ofrece un motor V10 central que desarrolla 580 CV de potencia.

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