El RACE ha analizado el grave riesgo que se corre al dejar a un niño dentro de un coche en verano.

España está viviendo en las últimas semanas unas olas de calor muy intensas, esto está provocando que los termómetros sobrepasen los 40 grados. El verano es un momento de ocio, de vacaciones, pero también es un momento en el que se debe tener en cuenta algunos riesgos como por ejemplo, dejar a un niño dentro de un vehículo. 

Una situación de muy alto riesgo, que solo en Estados Unidos deja, cada año, una media de 38 niños fallecidos. Con estas cifras, el RACE ha analizado los elementos más importantes de esta situación y ha creado una serie de recomendaciones. 

Temperaturas extremas en España

A finales del pasado mes se superaban los 43 grados en Zaragoza, Lérida o Gerona, y los 42 en Ciudad Real, Tarragona, Granada y la Rioja. Si no nos protegemos, y no tenemos en cuenta algunas recomendaciones, las altas temperaturas, ya sean por cuestiones medioambientales o un exceso de ejercicio físico, puede tener consecuencias fatales.

Desde el punto de vista médico, si el cuerpo humano supera los 42 grados se corre un alto riesgo. Los golpes de calor se producen entre las primeras 24 y 48 horas de una ola de calor, debido a que no se produce un mecanismo progresivo de aclimatación. Los grupos más vulnerables a estos golpes de calor son aquellos cuyos sistemas termorreguladores están más afectados, como son los niños (con especial atención a los lactantes), y las personas mayores. Otro grupo importante afectado son los pacientes crónicos de enfermedades cardiovasculares, respiratorias o neurológicas.

Cuando esta situación de calor se produce en el interior de un vehículo, los tiempos en el incremento de la temperatura son muy cortos y peligrosos, especialmente para los menores. Desafortunadamente, muchos responsables de la seguridad del menor no tienen en cuenta este riesgo.

¿Cómo afecta la temperatura interior del vehículo en los niños?

El sistema de autorregulación de temperatura corporal en los bebés es inmaduro, lo que hace que, con temperaturas exteriores muy altas, su cuerpo no sea capaz de mantener la temperatura corporal normal. La hipertermia resultante, junto con deshidratación, puede producir la muerte. Con temperaturas muy altas si no se toman medidas adecuadas, el alto grado de deshidratación y la alta temperatura pueden provocar que los órganos funcionen de una manera errática, provocando que los síntomas empeoren de manera progresiva.

Consejos contra el calor en el vehículo

Nunca, bajo ningún concepto, hay que dejar a un bebé o a un niño solo dentro de un vehículo.

  • Controla la temperatura que hay en el interior del vehículo y utiliza el climatizador para que las temperaturas sean confortables (en el entorno a los 22 – 23 grados).
  • Antes de salir del vehículo revisa siempre el habitáculo delantero y trasero con el fin de no olvidarte a ningún ocupante.
  • Enseña a los niños que el vehículo no es un lugar de juego, con el fin de evitar que se queden encerrados accidentalmente.
  • Avisa a los cuidadores infantiles o a responsables de la guardería o colegio que te llamen si no han visto al niño a la hora de entrada y no hay un aviso previo.
  • Cuando viajes con un niño, céntrate en su seguridad. Evita distracciones atendiendo las llamadas al móvil o cuestiones que te puedan hacer olvidar que viajas con él.
  • En situaciones de calor extremo ofrece al niño agua antes de que te la pida.
  • En caso de encontrar a un niño desatendido dentro de un vehículo, llamar urgentemente al 112 y sacar al niño del vehículo de manera segura.

Viajar con niños

En el caso de tener que actuar ante un golpe de calor…

Cuando sufrimos un golpe de calor, lo que nos ocurre es que nuestra capacidad natural para mantener la temperatura normal se ve desbordada. Es como si nuestro “termostato interior se averiase”. En esta situación de hipertermia, que puede superar los 42 grados, el cuerpo humano puede sufrir síntomas neurológicos con convulsiones, coma e incluso la muerte.

En caso de encontrarnos a un niño en una situación semejante dentro de un vehículo al sol lo primero que debemos hacer es avisar al servicio de emergencias y seguir las instrucciones que nos den. Es importante sacarlo inmediatamente e intentar bajarle la temperatura:

  • Le colocaremos en un lugar fresco y le quitaremos la ropa.
  • Si podemos le aplicaremos compresas frescas.
  • Podemos rociarle el cuerpo con agua y abanicarle para provocar la evaporación.
  • En caso de que esté consciente darle agua.
  • Trasladar al niño a un centro sanitario para continuar con el tratamiento.