Waymo supone un gran paso en el desarrollo del coche de Google.

Justo cuando surgían rumores de que Google estaba reduciendo costes en el desarrollo de su coche autónomo, la compañía tecnológica anuncia que el proyecto pasará a ser encabezado por la marca Waymo.

Esta subcompañía pretende poner a sus vehículos a la vanguardia en el desarrollo de tecnología autónoma. Además, el jefe Ejecutivo de Waymo, John Krafcik, ha asegurado que la marca expandirá sus servicios a otros mercados, incluyendo sectores como la logística, fabricación de camiones o la implementación de viajes compartidos.

En octubre de 2015 tuvo lugar un hito fundamental en las aspiraciones de Google por desarrollar la tecnología autónoma. Steve Mahan, un señor ciego de 63 años, se convirtió en la primera persona del público en viajar en uno de los prototipos autónomos de la marca; el prototipo en cuestión no disponía ni de volante ni de pedales.

En los ocho años en los que Google ha probado la tecnología autónoma, sus prototipos han recorrido más de dos millones de millas (3,2 millones de kilómetros) en carreteras públicas. Aparentemente la tecnología autónoma de Google está tan avanzada que sus vehículos se detendrían ante la emergencia de un vehículo cercano, frenar o evitar animales en la carretera, interpretar señales de un agente de policía o de un obrero e incluso intuir cuando es apropiado usar la bocina para alertar a otros conductores.

Durante el lanzamiento de Waymo, Krafcik ha insistido en que el objetivo de su compañía no es hacer coches sino mejores conductores.

“Somos una compañía de tecnología autónoma. Hemos sido bastante claros con que no somos una compañía automovilística, aunque ha habido bastante confusión en este aspecto. No estamos en el negocio de hacer mejores coches. Estamos en el negocio de hacer mejores conductores” afirma el jefe ejecutivo de Waymo.