Las 24 horas de Le Mans de 1966 fue una de las carreras para el recuerdo debido a la derrota histórica de Ferrari a manos de Ford. Sin embargo, también hubo una guerra paralela de neumáticas protagonizada por Goodyear vs Firestone, os la contamos

La película Le Mans 66´ llega a los cines este viernes 15 de noviembre como una de las películas más esperadas para todos los amantes del motor. Ya os enseñamos el trailer película basada en la guerra en las 24 horas de Le Mans de 1966 entre Ford y Ferrari.

Pese a que en esta historia recogida en el film protagonizado por Matt Damon y Christian Bale Ford fue el claro ganador y Ferrari el derrotado, también se lidió otra batalla paralela: la guerra de los neumáticos. En esta, dos fabricantes de origen estadounidense se enfrentaron en la que fue una auténtica guerra civil: Goodyear vs Firestone.

Goodyear siempre ha sido una marca innovadora, y es que sin ir más lejos, fue la primera empresa en acercarse a la conducción autónoma. Este hecho se dió en 1956 y el protagonista fue el Golden Sahara II, el primer vehículo autónomo que Goodyear decidió poner este mismo año sobre la alfombra del Salón de Ginebra.

La guerra Goodyear vs Firestone explotó con la carrera comenzada

Para entender esta batalla, tenemos que poneros en contexto, y es que la edición de 1966 de las 24 horas de Le Mans comenzó con un diluvio universal. Ford y Shelby American habían puesto una armada de tres Ford GT40 en el asfalto del circuito de La Sarthe: el número 1 del Ken Milles/Denny Hulme (protagonista de Le Mans 66´), el número 2 de Bruce McLaren/Chris Amon y el número 3 de Dan Gurney/Jerry Grant.

Los coches 1 y 3 iban calzados con neumáticos Goodyear, pero el número 2 pintado de negro y pilotado por Bruce McLaren comenzó la prueba pisando sobre unos gomas Firestone. Pese a que los dos primeros no tuvieron ningún problema con el agua del asfalto, el coche de Bruce McLaren comenzó a perder partes de la banda de rodadura en la recta de Mulsanne circulando a 337 km/h.

McLaren sabía perfectamente que su objetivo era luchar por la victoria y que no iba a poder hacerlo con los neumáticos Firestone. Por ello, aprovechó el cambio de relevo con Chris Amon para buscar al representante de Firestone y declararle su disconformidad hasta el punto que sobre la marcha decidieron montar neumáticos Goodyear.

Por lo tanto, los tres Ford GT40 desarrollados por Shelby American para derrotar a la armada Ferrari ya llevaban neumáticos Goodyear. La carrera se fue desarrollando con algunas luchas flagrantes en la pista, sobre todo entre Ken Milles y Lorenzo Bandini, piloto de Ferrari.

Una vez pasada la noche, el Ford GT40 número 3 tuvo que abandonar y los Ferrari quedaron fuera de combate, por lo que quedaban en cabeza tres pilotos de la armada Ford: Ken Miles, Bruce McLaren y Ronnie Bucknum del equipo Holman & Moody.

Ford y Goodyear alcanzaron el éxito de la mano

Para que la inminente victoria escociera aún más en Maranello y, especialmente al mismísimo Enzo Ferrari, Ford decidió que sus tres coches pasaran por meta juntos para conseguir una foto que ha pasado a la historia de la competición.

Este deseo se hizo tan bien coordinado que el Ford GT40 número 1 de Ken Milles y el 2 de Bruce McLaren pasaron completamente juntos por la bandera a cuadros. Pese a que la victoria realmente debería haber sido para Ken Milles y Denny Hulme, que lucharon desde el principio por la victoria, el resultado final fue otro.

La organización decidió otorgar la victoria a Bruce McLaren, puesto que a pesar de haber conseguido un empate técnico, el coche número 2 comenzó la carrera en una posición más retrasada. Por lo tanto, según el reglamento, este coche recorrió más metros y merecía la victoria.

Esta decisión final ha sido de las más polémicas en la historia de las carreras de automovilismo y, de hecho, el debate aún sigue abierto. Sin embargo, si algo quedó claro es que los grandes vencedores de las 24 horas de Le Mans de 1966 fueron Ford y Goodyear, puesto que de no ser por la marca de neumáticos, Bruce McLaren no sólo no se habría llevado la victoria, sino que probablemente no podría ni haber terminado la carrera.