Este Golf Mk5 R32 de 800 CV se presenta como un monstruo disfrazado de oveja. Un auténtico portento de la velocidad.

Volviendo a la época en la que el Mercedes Clase-A era considerado como una pequeña minivan de aspecto extraño y no un monstruo de 376 CV, Volkswagen ya estaba en la creta de la ola con sus versiones R de su modelo más popular, el Volkswagen Golf.

Para la quinta generación de este coche compacto, el fabricante alemán eligió un motor de 3.2 litros VR6 que generaba 246 CV y 320 Nm de par motor. El R32 tuvo una vida corta, siendo comercializado en 2005  y descatalogado tres años más tarde.

Contando con tracción integral y una transmisión manual de 6 velocidades, el Golf Mk5 R32 era muy completo para su época. Tardaba 6.5 segundos en alcanzar los 100 km/h desde parado, o 6.2 segundos con la transmisión automática, mientras que su velocidad máxima era de 250 km/h en ambos casos.

Desde entonces, Volskwagen se ha dado cuenta de las “carencias” de las generaciones del Mk6 y Mk7 para mejorar lo máximo posible con el Mk8 que saldrá el año que viene. Entonces, ¿por qué le damos tanto protagonismo a un Mk5?, sencillo, porque no es uno cualquiera, hablamos de una versión Custom de 790 CV producido por su motor tuneado VR6.

Esta versión es más potente que muchos supercoches modernos, y ha sido filmado en un evento en Alemania recientemente, donde, ha competido contra el reloj en recorridos de media milla, alcanzando velocidades superiores a 260 km/h.

Una de las mejores partes del Mk5 es sin duda su diseño exterior, el cual no se ha tocado para nada lo que lo convierte en un monstruo camuflado del que nadie se espera tantísimo poder contenido. Siempre es bueno ver este tipo de iniciativas, y más si están camufladas, sobretodo en situaciones graciosas contra coches aparentemente superiores. 

Aquí os dejamos un vídeo de varias aceleraciones producidas por este monstruo camuflado: