Los diseñadores Giorgetto y Fabrizio Giugiaro nos presentan su GFG Kangaroo, el prototipo de “supercoche todo terreno” definitivo

He de confesar que, cuando leí por primera vez que el prestigioso estudio de diseño GFG, presentaría entre las singulares novedades del Salón de Ginebra, un hiper-SUV al que habían bautizado como GFG Kangaroo y vi las imágenes, no sabía realmente si Giorgetto y Fabrizio Giugiaro nos estaban tomando el pelo o, realmente, estaríamos ante una obra maestra dentro de su colección de espectaculares creaciones.

Por suerte, el GFG Kangaroo forma parte del segundo grupo ya que, a título personal, este prototipo es la propuesta que cumple, a mi entender, al cien por ciento con lo que las siglas SUV significan: Sport Utility Vehicle.

El GFG Kangaroo no debe entenderse bajo el prisma que entendemos el concepto comercial de SUV. No es un todocamino al que le cuesta defenderse según pone cualquiera de sus ruedas fuera del asfalto. Ni siquiera es el típico crossover al que la mayoría de los usuarios recurren alegando una posición elevada de conducción y una (falsa) seguridad en su conducción gracias a una (falsa) estabilidad, muchas veces más que cuestionable.

Sé que, personalmente, me acabo de ganar la enemistad de alguno de los lectores que esperan encontrar dentro de los SUV de 2019 su futuro coche, pero, para el caso del GFG Kangaroo necesita ser analizado como la reinvención del concepto SUV.

El GFG Kangaroo, una visión futurista de los SUV

Ya que el GFG Kangaroo se presenta como un coche utilitario y deportivo, un coche de dos plazas con todo lujo de detalles, capaz de ser práctico y funcional a la vez que generar las mejores emociones al volante.

En palabras del propio Fabrizio Giugiaro “Un prototipo que recogiera la pasión y la deportividad en un único coche, para cualquier terreno: circuito, tierra, grava o nieve”. Y así lo han conseguido.

¿Qué ofrece el GFG Kangaroo?

Por eso el GFG Kangaroo es EV, AWD y 4WS, es decir, un coche eléctrico, de tracción integral y con cuatro ruedas directrices.

Un vehículo cuya carrocería, construida con materiales ligeros y resistentes como la fibra de carbono o policarbonatos, ofrece una estética cuya agresividad resulta impropia de un todocamino y que se acerca más a los proyecto extremos de grandes fortunas árabes que acaban cayendo en el pozo de los recuerdos.

Con unas dimensiones de 4.600 mm de largo, 2.000 de ancho y 1.290 ó 1.410 de alto, según la configuración de su suspensión hidráulica, la distancia entre ejes del GFG Kangaroo marca 2.760 milímetros, lo que le confiere un dinamismo propio de los mejores deportivos gracias también al apoyo en sus cuatro ruedas directrices.

Además, al contar con unos neumáticos en 22 pulgadas, 285/45, es capaz de ofrecer la tracción de un vehículo deportivo o de un todoterreno, según la superficie a la que se enfrente.

Respecto a esto, el fabricante asegura que aceleración de 0 a 100 queda fijada en solo 3,8 segundos y una velocidad máxima limitada de 250 km/h. Nada mal para tratarse de un vehículo tan polivalente tan capaz de surcar dunas de arena como de batirse en duelos de aceleración sobre el asfalto con los deportivos más prestigiosos.

Un prototipo eléctrico que no debe ser ignorado

Tanto que, gracias a sus dos motores, construidos en colaboración con CH Auto, erogan 180 kW cada uno, una potencia total asciende a 360 kW, equivalentes a nada menos que 489,5 CV; y un sensacional par de 680 Nm, posee una autonomía superior a 450 km y almacena la electricidad en una batería de 90 kWh.

Por lo tanto, aunque sus diseñadores lo hayan concebido y presentado como el prototipo de n hiper-SUV, el GFG Kangaroo es el “supercoche todo terreno” definitivo, un deportivo capaz de enfrentarse a cualquier superficie, literalmente y que, ojalá, no acabara como un simple concept car sino como coche de producción de alguna prestigiosa marca.