El gobierno francés recaba datos sobre el “dieselgate” y medita mantener de forma permanente el veto de ventas sobre vehículos gasóleo. La ministra de medio ambiente francesa también ha criticado a Trump por su política de emisiones.

 Los legisladores franceses no parecen tener problema en sacar el martillo cuando se trata el tema de los vehículos contaminantes. La ciudad de París comenzó implementado el veto de vehículos antiguos. Adicionalmente, el primer ministro francés Manuel Valls dijo en 2014 que los coches diesel fueron una equivocación y que su gobierno remendaría el error progresivamente. Ahora, el gobierno nacional francés ha dicho que no suprimirá la prohibición que actualmente sostienen las marcas Renault y Volkswagen sobre la venta de vehículos diesel, al menos hasta que dichas compañías aporten datos convincentes sobre las emisiones de sus vehículos.

La semana pasada, la ministra de medio ambiente Segolene Royal ha dicho que Francia quiere tener más información sobre el dispositivo de manipulación de emisiones de Volkswagen y el software de motores de Renault.

“Vamos a solicitar a los investigadores de fraudes y a los fiscales que comuniquen cualquier hallazgo que nos permita determinar si es necesario o no autorizar la venta de vehículos diesel a Volkswagen y Renault”.

Segolene Royal acudió además a la conferencia sobre el cambio climático celebrada recientemente en Marrakech. Durante el evento afirmó que las políticas medioambientales de Donald Trump son “absolutamente catastróficas” y que debilitan la reputación de EEUU en el mundo.

“Si Estados Unidos no quiere liderar el cuidado de nuestro planeta, China pueda ocupar su lugar” afirma la ministra de medio ambiente.