Las autoridades francesas abren una investigación contra Renault en nuevo caso de posible fraude por emisiones.

Las autoridades parisinas llevan investigando el posible fraude cometido por Renault desde el pasado 12 de enero. La justicia francesa abre el caso por “engaño en las calidades esenciales y los controles realizados, lo que ha llevado a que los productos sean peligrosos para la salud de los seres humanos o animales”.

El grupo Renault ha tomado nota de la apertura de investigaciones judiciales, aunque afirma no haber recibido ninguna confirmación oficial.  El fabricante ha asegurado a través de un comunicado que “respeta la legislación francesa y europea”, y que sus coches “han sido siempre homologados respetando las leyes y las reglamentaciones en vigor”. “Los vehículos Renault no están equipados con software fraudulento que afecte a los sistemas antipolución”, afirman desde la compañía.

La investigación viene derivada de los resultados obtenidos por la Comission Royal en julio de 2016. Dicha comisión publicó una serie de resultados que evidenciaban el exceso de contaminación de algunos modelos de la marca gala como el Captur y el Espace.

Esta noticia llega en una semana problemática en lo que a emisiones contaminantes se refiere. El pasado jueves, EEUU acusaba al grupo FCA de manipular las emisiones de 104.000 unidades del Jeep Grand Cherokee y el Dodge Ram 1500. Mientras que el pasado miércoles, Volkswagen aceptaba el pago de 4,3 billones de dólares al gobierno de EEUU por el dispositivo fraudulento que afectó a 11 millones de vehículos en todo el mundo.

Vía: Newspress