Ferrari y la ASC Purosangue Athletic Club se disputan el registro del nombre que debería recibir el primer todocamino de la marca de Maranello

Si tomamos la definición del Diccionario de la Real Academia Española del concepto purasangre, se entiende que se trata de un «Caballo de una raza que es producto del cruce de la árabe con las del norte de Europa».

Para los seguidores de la firma, purasangre o Purosangue, es el nombre que desde se ha asignado al que debería ser el primer SUV de los de Módena o, como la marca tratará de comercializarlo, un FUV: Ferrari Utility Vehicle.

En cualquier caso se trata del vehículo que permitirá al constructor entrar en nuevos e inexplorados segmentos al margen de las carrocerías deportivas que siempre ha servido de librea a los vehículos de la marca.

Sea como fuere, el rumor podría ser más que infundado ya que, según publica la el medio especializado Runner’s world, un club deportivo habría emprendido acciones legales contra un Ferrari por la utilización de la denominación comercial de Purosangue.

Roma VS Módena

La Associazione Sportiva Purosangue Athletic Club es una entidad que une a los corredores del entorno de Roma y que promueve la participación activa y el deporte, al margen de sustancias dopantes, mediante carreras, de ahí su nombre.

Además, la Fundación de este colectivo lleva a países africanos como Mozambique el deporte además de poner en práctica proyectos y obras sociales en zonas deprimidas.

Dicha filosofía llevó a que, en 2018, la marca ADIDAS produjo, una edición limitada de zapatillas del modelo Energy Boost bajo la denominación Purosangue 42.195.

La comercialización del producto Purosangue podría enfrentar al club deportivo y al fabricante de coches de ensueño y, de hecho, el conflicto ha llegado a un tribunal en Bolonia donde un juez decidirá si Ferrari podrá utilizar el nombre ya que, según alega ASD Purosangue Athletics Club, el registro del mismo fue ya realizado por sus fundadores.

Un conflicto que podría haberse evitado

En una primera fase, Ferrari promovió el acercamiento entre ambas partes, proponiendo la coexistencia amistosa y respetuosa del mismo nombre a pesar de la diferencia entre productos.

Parece ser que los fundadores del club, y propietarios de los derechos del nombre, no accedieron a la cesión de los mismos y, por medio de sus abogados, interpusieron una demanda contra Ferrari en un juzgado de la localidad de Bolonia.

Ferrari alegará que el nombre Purosangue que utiliza el club deportivo carece de uso comercial y que, por ende, podría ser lícito su utilización en uno de sus vehículos, una vez que las zapatillas dejaron de comercializarse.