El Ferrari F8 Tributo se “destapa” para convertirse en el Ferrari F8 Spider, que ocupa en la gama el lugar del 488 Spider.

Ferrari presenta sus novedades por partida doble. Y en esta ocasión, además, dos modelos que permiten disfrutar de toda la deportividad de la marca italiana con el cielo por techo: el Ferrari F8 Spider y el Ferrari 812 GTS.

El nuevo Ferrari F8 Spider es la versión descapotable del Ferrari F8 Tributo que todos esperábamos. Esto quiere decir, entre otras cosas, que estamos ante el superdeportivo descapotable con uno de los motores de su clase más premiados.

Un motor V8 que no para de acumular galardones

Efectivamente, el F8 Spider conserva el motor V8 en posición central trasera del F8 Tributo. Un motor que ha sido galardonado con el reconocimiento “Motor Internacional del Año” de forma consecutiva en los últimos cuatro años.

Conserva las cifras de rendimiento de la versión cerrada: 720 CV a 8.000 rpm, con un par máximo de 770 Nm a 3.250 rpm. Son, por lo tanto, 50 CV más que el 488 Spider al que remplaza, a lo que hay que sumar que el F8 Spider resulta 20 kg más ligero.

Las características técnicas del V8 de 3,9 litros son las mismas que comentamos al hablar del F8 Tributo. Lo que cambia en el Spider es que las tomas de aire del motor se han ubicado en la zona posterior, para aumentar la velocidad del flujo del aire hacia la admisión. Entre algunas de sus características principales incluye sobrealimentación por turbocompresor, filtro de partículas, bielas de titanio…

La potencia se transmite a las ruedas a través de una caja de cambios de doble embrague de 7 marchas. Las prestaciones lo dicen todo: 2,9 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h (misma cifra que en el F8 cerrado), apenas 8,2 segundos para alcanzar el doble de esa velocidad (frente a 7,8 en el Tributo) y una punta que se mantiene en 340 km/h.

Ferrari F8 Spider: abierto o cerrado en 14 segundos

La característica más distintiva del F8 Spider, lógicamente, es el nuevo diseño de la carrocería para equipar el techo practicable. Y como suele ser habitual en Ferrari desde hace unos años, la solución adoptada vuelve a ser una cubierta rígida retráctil.

De esta forma, el F8 Spider pasa de contar con techo a contar con el cielo por encima de las cabezas de sus pasajeros en apenas 14 segundos. Y la operación de ocultar el techo puede realizarse en marcha, a una velocidad de hasta 45 km/h.

La “transformación” exige algunos cambios adicionales en el diseño exterior del F8 Tributo, especialmente para cumplir con los requisitos aerodinámicos. Aquí, Ferrari vuelve a aplicar la experiencia adquirida en competición, para presumir de poner en el mercado el descapotable con motor central trasero con mejor rendimiento. Entre otras muchas medidas, la eficiencia aerodinámica respecto al 488 Spider al que sustituye se ha incrementado un 10 por ciento.

El F8 Spider también incluye el control de dinámica lateral FDE, que se estrenó en el 488 Pista y en su versión “plus” ya equipa también el F8 Tributo.

Otro aspecto destacado del F8 Spider es el programa de mantenimiento que ofrece Ferrari, que incluye en el precio del vehículo –todavía por desvelar– la cobertura de todas las intervenciones necesarias durante el mantenimiento programado del vehículo durante los primeros 7 años de vida, con intervalos anuales o cada 20.000 km.

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