El constructor italiano trabaja en un coche con mecánica sostenible y alternativa a la tradicional, más allá de los híbridos presentados

Ferrari, como toda la industria de la automoción, debe adaptarse a las normativas medioambientales que, en materia de contaminación, aumentan periódicamente las exigencias en cuanto a la reducción sistemática de las emisiones de gases tóxicos y de efecto invernadero.

Como bien sabemos, la asunción de un esquema híbrido, con una mecánica basada en un motor térmico principal y un esquema eléctrico, de apoyo al animado por combustible fósil, es la opción más extendida entre los fabricantes y los de Maranello ya se han sumado a la nueva era de la electrificación de la industria automotriz.

Tanto el espectacular coche híbrido Ferrari LaFerrari como más recientemente, el híbrido y enchufable Ferrari SF90 Stradale, son muestra de que el prototipo Ferrari 599 GTB HY-KERS era realmente un banco de pruebas donde la electricidad tenía protagonismo.

Es por esto que, no sería de extrañar que, en algunos meses, pudiéramos conocer algún concept car o ver alguna ‘mula’ de pruebas que pusiera bajo los focos de las cámaras un vehículo alternativo a lo que Ferrari ha expuesto a lo largo de sus 9 siglos de historia.

Y es que el CEO de la marca, Louis Camilleri, así lo ha declarado.

La transición hacia una nueva Ferrari

Durante el evento que tuvo lugar en el Centro Stile de las instalaciones de la marca, el máximo responsable de la empresa afirmaba que la empresa que dirige, ahora mismo, está abierta a la experimentación que dé lugar a una nueva Ferrari.

Una Ferrari que pudiera adaptarse a otras fuentes energéticas, además de la gasolina, como son los biocombustibles. Pero también pudieran asumir un esquema eléctrico pero en el que la energía consumida procediera del gas almacenado en una pila de combustible de hidrógeno.

Y es que, de las palabras de Camilleri se desprende cierto pesimismo a cerca de la transición hacia una Ferrari 100 por 100 eléctrica. «Hay diferentes condicionantes en aspectos como el de la autonomía y en el relativo a los tiempos de recarga. Esto supone que sacaremos uno. Pero posteriormente a 2025, no antes.»

Es decir, el mítico constructor ya trabaja en un coche totalmente independiente a la gasolina, que pudiera ser, definitivamente, un Ferrari eléctrico pero sin apostar, todavía y según lo que parece, por ninguna de las alternativas que otros competidores ya han asumido.

Por eso, si bien sí que se proyecta la electrificación, mediante la hibridación, del catálogo de Ferrari, la llegada de un coche eléctrico 100 por 100 no será pronto. «Mi impresión es que esto no sucederá hasta, al menos, 2025. Las baterías no están en el punto donde quisiéramos que estuvieran» ha declarado el ejecutivo.