La variante descapotable del Ferrari 812 Superfast por fin ha sido presentada

El nuevo Ferrari 812 GTS lo tiene todo: potencia, presencia y belleza. La variante de techo removible del flamante V12 de dos plazas ya es una realidad.

Tomando de base el modelo de cúpula fija, la versión con techo rígido retráctil abre la posibilidad de viajar, con el cielo como límite en cuanto se realiza una maniobra que supone tan solo 14 segundos y que puede llevarse a cabo circulando hasta 45 km/h.

El esculpido de los contrafuertes y su inclinación, aporta una imagen dinámica y elegante que invita a contemplar una zaga que muestra un atractivo máximo.

Con una pareja de grupos ópticos dobles, apoyadas en dos colas de escape dobles, la confluencia de líneas que centran al mítico equino de esfinge erguida deslumbra brillante e imponente, casi tan majestouso como el difusor inferior.

Los paneles de la carrocería han sido trabajado de tal forma que el aire que atraviesa este nuevo Ferrari 812 GTS como un aliado y no un enemigo puesto que su inserción en el fluido supone un apoyo y un efecto aerodinámico que, con unos pontones tras los dos ejes permiten un uso del gas a favor de este bellísimo deportivo.

Belleza y altas prestaciones, de la mano

Y si el porte y la planta de este recién presentado Ferrari 812 GTS, la mecánica no deja lugar a dudas: las altas prestaciones no solo no están reñidas con la belleza, sino que las altas prestaciones van en el conjunto y en el sentido de este coche.

El corazón que hace latir a los ocupantes, e incluso, a los transeúntes que se topen con este coche, es un motor de doce cilindros en disposición de V, colocados en una posición de 65 grados cuyo volumen cubica 6.496 centímetros cúbicos y cuyo trabajo fija en 800 CV de potencia a 8.500 vueltas y 718 Nm de par motor cuando el bloque gira a 7.000 revoluciones por minuto y que tiene el 80 por ciento disponible desde 3.500.

Esto significa que eroga 123 CV por cada litro para impulsar un coche que marca 1.600 kg, en vacío, en la báscula lo que supone un incremento de 75 respecto de la berlineta, con un reparto de pesos de 47-53 por ciento, sobre el eje delantero y trasero, respectivamente.

La aceleración partiendo de parado hasta los 100 kilómetros por hora queda por debajo del 3 segundos, casi la misma que la del Ferrari 812 Superfast, y a 200 en 8,3 segundos con un tope de velocidad máxima 340 km/h, la misma que la de la berlinetta V12.

Para que la eficacia del Ferrari 812 GTS sea óptima, cuenta con asistentes a la conducción de alto rendimiento como el Ferrari Power Oversteer que actúa, si fuera necesario, cuando aparece sobre viraje o el Ferrari Peak Performance, que informará al conductor de que el coche se aproxima al límite de tracción y otras soluciones, presentes en modelos tan emocionantes como el Ferrari F12tdf, el Virtual Short Wheelbase 2.0 que hace girar, levemente las ruedas posteriores según la trazada, las anteriores, la velocidad del coche y de la dirección del vehículo y el ángulo.

La arquitectura como coche descapotable o spider del Ferrari 812 GTS exige una calibración propia de la suspensión y, por ello, los amortiguadores, de tipo magnetoreológicos, es decir, compuestos por materiales que responden a la actividad magnética, responde y permiten una respuesta que Ferrari asegura similar al comportamiento del Ferrari 812 Superfast.

Un coche que llegará en 2020 y que viene a ser el compañero del nuevo Ferrari F8 Tributo spider en el Salón de Frankfurt pero del que aún no ha sido anunciado el precio del Ferrari 812 GTS.