El Extreme-E será un novedoso campeonato de rallys de 4×4 eléctricos cuyo protagonista será el Oddysey 21, una bestia que no teme a ningún obstáculo.

El Festival of Speed ha sido el escenario elegido para mostrar un buen puñado de coches muy especiales, por lo que, sino los has visto, te dejamos aquí un recopilatorio con lo mejor de Goodwood 2019. Sin embargo, el que os vamos a mostrar hoy es realmente especial, puesto que se trata de un 4×4 eléctrico con firma española: el Odyssey 21.

Decimos que tiene toque español puesto que uno de los fundadores de la empresa es Alejandro Agag, que comparte propiedad con el ex-piloto brasileño Gil de Ferrán. El Oddysey 21 tiene como objetivo participar en la nueva serie de carreras Extreme E. Esta nueva categoría ha sido creada respetando los ecosistemas más frágiles del mundo y promoverá el uso de los automóviles eléctricos.

La primera presentación el público de este mastodonte electrificado no podía tener mejor escenario que las verdes colinas del Circuito de Goodwood. La compañía se esforzó en ponerlo en el punto de salida del ascenso, puesto que el coche se terminó de fabricar tan sólo una semana antes en la Tigery (Francia).

Al Odyssey 21 no se le resistirá ningún obstáculo

Alejandro Agag, fundador de la categoría Extreme-E y CEO de la Fórmula E, afirmó: “El Odyssey 21 es diferente a todo lo que hemos visto en el deporte del motor. La tecnología que se ha utilizado para su diseño y construcción ha hecho posible tener un automóvil impresionante, capaz de ofrecer el máximo rendimiento en los entornos más duros y exigentes del planeta”.

“Ya sea en el Ártico, en el Himalaya o en el desierto, este coche mostrará las capacidades que puede tener un 4×4 eléctrico. No sólo para los entusiastas del mundo del motor, sino también para los consumidores que están pensando en hacerse con un SUV eléctrico”, concluyó Agag.

Más potencia que un coche del WRC o del Dakar

Para hacer frente a los obstáculos más complicados, el Odyssey 21 tiene una potencia de 550 caballos y pesa 1.650 kilos. Gracias a este tren motriz, es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en tan sólo 4,5 segundos incluso en las pendientes más empinadas.

Cada vehículo que participará en la Extreme-E contará con un chasis firmado por Spark Racing Technology y un paquete de baterías producida por Williams Advanced Engineering. Por lo tanto, todos los Odyssey 21 cuentan con un chasis tubular, una jaula antivuelco y unos neumáticos especiales para los terrenos más difíciles firmados por Continental Tires.

Theophile Gouzin, Director Técnico de Spark Racing Technology, encargado del diseño de los Formula E, afirmaba: “Nuestro desafío ha sido construir un coche que pudiera enfrentarse a todas las superficies y hemos conseguido un rendimiento brutal, puesto que supera en potencia y torque a los coches del WRC y del Campeonato de Rally Raid”.

“Hemos innovado en varias áreas. Por ejemplo, las ruedas son de 940 mm, un tamaño que nunca se había utilizado en un coche con tracción integral. Gracias a ellas, tenemos una gran tracción, puesto que trabajan junto a unas suspensiones de recorridos enormes”, concluía Gouzin.

La primera carrera de la Extreme-E será en 2021

Partiendo de esa base común, los equipos de la competición podrán desarrollar su propio motor eléctrico y seleccionar las distintas áreas de la carrocería. Este último punto está pensado para que las marcas que se quieran inscribir puedan fabricar carrocerías similares a las de sus modelos de producción. Por lo tanto, podremos ver coches similares al SsangYong Rexton DKR que participó en el Rally Dakar.

Los tests del Odyssey 21 comenzarán en septiembre y Spark Racing Technology entregará 12 unidades en marzo de 2020. Las pruebas grupales comenzarán a mediados de 2020 y la primera carrera de la Extreme-E será a principios de 2021”.