Un estudio de JD Power ha demostrado que los ciudadanos aún tienen reticencias a la hora de elegir un coche autónomo o completamente eléctrico.

Los fabricantes de automóviles están presionando, cada vez más, y están subiendo su apuesta por los coches completamente autónomos y eléctricos, pero parece que los consumidores no están entusiasmados con ninguno de estos tipos de automóviles.

Según el estudio del índice de confianza de movilidad llevado a cabo por JD Power, que ha encuestado a más de 5.000 consumidores sobre sus sentimientos hacia los vehículos autónomos y eléctricos, muchas personas necesitan tener más confianza sobre los últimos desarrollos en la industria de la automoción. 

El estudio ha encontrado que el índice de confianza de movilidad para los coches autónomos, con sus respectivos niveles, era un 36 en una escala de 100 puntos. Parte de la razón de la baja puntuación es que las personas dijeron que no se sentirían cómodas viajando en un vehículo autónomo y también tenían miedo de compartir el camino con coches sin conductor.

Esta incomodidad parece provenir de una desconfianza en la tecnología de conducción autónoma, ya que el 71% de los consumidores estaban preocupado por posibles fallos técnicos. El 57% de los encuestados temía que los vehículos autónomos pudieran ser pirateados, mientras que el 55% estaba preocupado por su responsabilidad legal después de un accidente.

Coches autónomos y completamente eléctricos, ¿el futuro de la movilidad?

La noticia no fue del todo mala, ya que el 65% de las personas tenían más esperanzas que preocupaciones por los vehículos autónomos y parece que varias de las preocupaciones podrían ser causadas por la falta de información. En particular, el 66% de los encuestados dijeron que tienen «poco o ningún conocimiento sobre los vehículos autónomos».

La aceptación de vehículos eléctricos fue mayor ya que tenían una puntuación de índice de confianza de movilidad de 55. Si bien a los consumidores les gustan los beneficios ambientales de los vehículos eléctricos, muchos dijeron que probablemente no comprarían uno y estaban preocupados por su confiabilidad en comparación con los modelos que funcionan con gasolina. Los consumidores también estaban preocupados por los costes, la falta de infraestructura de carga y los problemas de autonomía.

Muchos de estos desafíos se están abordando a medida que las empresas están construyendo más estaciones de carga y muchos vehículos eléctricos ahora tienen una autonomía de más de 322 km. Los fabricantes de automóviles también están introduciendo vehículos que se pueden recargar más rápido y esto es importante ya que el 74% de las personas dijeron que solo estarían dispuestos a esperar 30 minutos o menos para recibir una carga que ofrece aproximadamente 322 km de autonomía.