La edad del parque móvil español se sitúa en una media que, año a año, crece. Una tendencia que no parece que vaya a cambiar en los próximos años

La situación ambiental actual respecto del ámbito automovilístico sitúa en el foco de atención tanto a los coches más modernos como a los más antiguos. Los primeros por ser la esperanza en la lucha contra la polución ambiental y, los segundos, por su influencia negativa en cuanto a la calidad del aire.

Según Faconauto, patronal que integra las asociaciones de concesionarios oficiales de las marcas automovilísticas y de maquinaria agrícola presentes en el mercado español, la media de edad del parque móvil español se sitúa en 12,3 años.

Aunque peor son los datos ya que, el crecimiento de los coches de 16 años, o más, va en ascenso.

Los coches más viejos de España se concentran en las ciudades autónomas de Melilla y Ceuta donde superan la media y marcan una edad promediada de 13,32 y 13,22, respectivamente. Por el contrario, los automóviles más modernos se ubican en las Islas Baleares, a pesar de que la media es de 11,25 años, y Cataluña, con 11,31 años.

La repercusión directa del envejecimiento de los coches españoles

El estudio de los siniestros de tráfico revela que la seguridad queda claramente comprometida en automóviles cuanto más antiguos, cuyas repercusiones son peores según acumulen más años.

La inclusión de nuevos asistentes que favorecen la seguridad activa y pasiva de un vehículo para con sus ocupantes y los de su entorno, queda reducida, minimizada o, directamente, ausente en coches de generaciones pasadas.

Es uno de los motivos que se alegan, por ejemplo, para hacer obligatorios sistemas como la frenada emergencia desde 2022 u otros ya presentes como el e-call. Todos ellos, medidas preventivas o activas en cuanto a la reducción de los siniestros y de sus consecuencias.

Además, la incidencia ambiental negativa también queda demostrada en automóviles cuyos estándares o protocolos de homologación se basaron en Normas Euro que han ido derogadas por otras cada vez más restrictivas, no solo con las cantidades de gases contaminantes expulsados, sino con la reducción de la repercusión de los productos generados en la quema o combustión de los carburantes fósiles.

Los motivos del envejecimiento del parque móvil español

Faconauto achaca a la inestabilidad económica y política este envejecimiento del parque móvil español. Las personas interesadas en la compra de un coche nuevo sufren un desembolso que, en algunos casos, es insostenible y, en otros, supone un montante importante que deben afrontar sin ayudas oficiales o con unas ventajas reducidas.

La ausencia de programas constantes de apoyo a la compra de coches nuevos, como el reciente Plan MOVES, los cambios gubernamentales y en cuanto a las políticas energéticas como la condena al gasóil provocan un clima de incertidumbre que perjudica la compra de coches nuevos.

La opción al coche nuevo es el automóvil de segunda mano

Y es que, frente a la compra de un coche nuevo, quienes se interesan por adquirir un automóvil recurren a los vehículos de segunda mano.

Pero, lejos de ser una fuente de renovación de la edad de parque móvil, ahondan en su envejecimiento ya que, la media de los coches usados vendidos y comprados, se establece por encima de los 15 años.

Las previsiones nada halagüeñas

Según las previsiones de Faconauto, la edad del parque móvil, lejos de rejuvenecerse, se orienta hacia un crecimiento o envejecimiento.

Así, para un futuro no muy lejano, los cálculos de este colectivo establecen una edad media de 14 años en 2025 y, entonces, nada más y nada menos que el 43,4 por cierto del total de coches que circulen por nuestras carreteras tendrá una matrícula cuya primera fecha de inscripción se sitúe en 16 años o más.