El E-Turbo de Garrett podría ser el mejor aliado de los motores de combustión

Quizás suene paradójico pensar en aumentar la potencia y el par motor de un coche y, a la vez, reducir el consumo de carburante y aportar energía al sistema eléctrico. Pero la tecnología de la industria del automovilismo, en parte gracias a los proveedores de componentes como el especialista en turbos Garrett, ha demostrado que la nueva senda de la automoción se dirige por esos derroteros.

La apuesta de esta empresa pasa por la electrificación de sus turbos, en concreto, el futuro, según Garrett, es el E-Turbo.

Aunque no es el primer turbo eléctrico de la marca, puesto que ya desarrollo e incorporó el compresor eléctrico de 48 V en vehículos de hibridación ligera, también conocidos como coches mild-hybrid, en este caso, el E-Turbo de Garrett consiste en otro esquema nuevo por completo.

Garrett también se suma a la era electrificada

Con casi 7 décadas de experiencia a sus espaldas, surtiendo tanto a la industria de la automoción comercial como a la deportiva o de competición, la electrificación ha llegado a Garrett como solución a las exigencias en materia de protección del medio ambiente.

E Turbo Garrett (1)

Así, el E-Turbo de Garrett equipa un motor eléctrico de pequeñas dimensiones en el mismo turbocompresor. Este elemento actúa sobre la propia turbina permitiendo su actuación inmediata, resolviendo y evitando así uno de los peores enemigos de la turboalimentación como es el retraso en su entrada, conocido como el lag.

Según este constructor, el aumento en las prestaciones en los vehículos que instalen esta nueva solución no solo sería uno de los alicientes sino que, como decíamos, con el entorno restrictivo que los marcos legisladores instauran, la inclusión del E-Turbo de Garret permitiría una reducción significativa de la emisión de los gases contaminantes, de efecto invernadero, tóxicos para la salud y el medioambiente.

Los beneficios del turbo eléctrico de Garrett

Así, los  datos manejados y aportados por el fabricante estiman en una ganancia de un 16 por ciento en cuanto a la potencia, un incremento del 10,5 % del par motor que, en algunos casos, puede suponer una mejora del 25 por ciento del tiempo invertido en realizar el sprint de 0 a 100 km, y una disminución, aunque en un porcentaje aún por determinar, las emisiones de dióxido de carbono.

Pero, por si la instalación del E-Turbo de Garrett fuera poco, el sistema permite la recuperación de energía eléctrica, devolviendo parte de la electricidad utilizada en su accionamiento al equipo eléctrico.

Otra de las bondades de este dispositivo es que, dado que el turbo eléctrico de Garrett entra desde el primer momento en da su accionamiento, si existencia de ese retraso entre la activación y su respuesta, la actividad del E-Turbo de Garrett es inmediata, permitiendo una aceleración más rápida y lineal que en comparación de los turbocompresores tradicionales.

Garrett quiere comercializar de manera masiva este turbo eléctrico en 2021, una solución que podrá ser incorporada en motores alimentados por combustibles fósiles, es decir, estará disponible tanto para propulsores diésel como gasolina.