La DGT se ha visto obligada a anular más de 2.000 multas de tráfico por culpa de un radar mal calibrado de la N-330, en Zaragoza.

En tan solo 22 días la DGT multó a 2.527 conductores que cruzaron por un radar fijo situado en el punto kilométrico 508.100 de la N-330 dirección Huesca.

El problema surge cuando los conductores sancionados reciben una multa que estipula que circulaban por encima de la velocidad permitida de la vía, que en este caso eran 100 km/h. El radar de la DGT sin embargo, estaba mal calibrado y saltaba a velocidades superiores a los 90 km/h.

En tan solo 22 días se han recaudado 252.700 euros que van a ser devueltos a los conductores por el error del aparato y su configuración.

Todos los conductores circulaban a velocidades menores a 100 km/h, pero suficiente para que el radar saltará y se les sancionará con 100 euros de multa (50 reducida) y sin sanción alguna de puntos.

Por si fuera poco, el fallo no se detectó enseguida, ya que estuvo en funcionamiento desde el 26 de Agosto hasta que el 17 de Septiembre, enviando multas al Centro de Denuncias Automatizadas de León, donde de hecho, se centralizan todas las sanciones de velocidad de España.

La DGT por su parte e intentando lanzar balones fuera, atribuye el error a una confusión realacionada con la ley que entró en vigor el pasado 29 de enero que prohíbe circular a velocidades superiores a 90 km/h en carreteras que no sean autopistas y autovías…

En este caso y al tratarse de una vía de doble carril en ambos sentidos y separados por una mediana, la velocidad máxima permitida es efectivamente de 100 km/h.

Ahora muchos conductores afectados tendrán que emplear parte de su tiempo en ir a la Jefatura Provincial de Tráfico más cercana para recuperar su dinero, una medida que podría haberse evitado…