La Dirección General de Tráfico activa desde el 11 y hasta el 17 de noviembre una campaña de vigilancia de coches de más de 10 años

Si tras haber aprobado un año más la ITV, tu coche de más de 10 años circula por las carreteras españolas, es muy posible que, por cualquiera de los cuerpos y fuerzas de seguridad que colaboren con la DGT en esta campaña de vigilancia del estado de los coches viejos, tu querido automóvil sea detenido y examinado minuciosamente por un agente de la ley.

Y es que la Dirección General de Tráfico ha decidido que una revisión anual en la que se evalúa el estado favorable o desfavorable de un vehículo no es suficiente y gasta sus esfuerzos y el de los cuerpos participantes en esta nueva empresa de revisión de aspectos que estén implicados en la seguridad del coche así como la propia ITV en regla.

Desde el lunes 11 de noviembre y hasta el próximo domingo 17, los agentes encabezados por la Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico, junto con las policías locales y autonómicas que se sumen a esta campaña de vigilancia intensiva de vehículos de más de 10 años, tratarán de identificar y a aquellos vehículos que resulten peligrosos y sancionar a sus usuarios por ello.

Según los datos aportados por la DGT, con un parque móvil cuya edad envejece cada año y que se sitúa en 13 años, el riesgo de fallecer en un coche que supera los 10 años es del doble que si el accidente sucede en uno que tiene menos de 5.

A esto se suma que, según los últimos datos expuestos por la AECA-ITV, hasta 20 millones de vehículos suspendieron la inspección en 2018 y que hasta un 20 por ciento de los vehículos que circulan por vía pública lo hace con la ITV caducada.

Datos que asustan y sorprenden por igual y que dan motivos más que suficientes para iniciar una vigilancia específica contra los automóviles de más de 10 años, independientemente que hayan aprobado la ITV en los últimos 11 meses.

Qué revisa la Guardia Civil en la campaña del a DGT

En general, los elementos como los neumáticos, frenos, luces, señalización, parabrisas… serán los focos de atención primarios para los agentes de la autoridad.

El estado de las ruedas y, en concreto, el límite legal de 1,6 milímetros de profundidad del surco del dibujo será uno de los puntos estrella en esta campaña de vigilancia de los coches viejos.

Otros como las luces, tanto de los pilotos como de las lámparas, así como otras cualidades como la estanqueidad del faro o la intensidad de la iluminación podrá ser valorado.

Otros elementos que podrían ser revisados son las placas de las matrículas, la obligatoria pegatina de la ITV colocada en su sitio o incluso que las lunas del coche estén en óptimas condiciones.