Miles de multas «ileagales» han sido anuladas por la DGT y devueltas a los conductores en distintos radares de tramo en España.

La DGT se ha visto obligada a devolver miles de denuncias relacionadas con raderes de tramo en carreteras nacionales de España. Los nuevos límites de velocidad de 90 km/h no habían sido establecidos, por lo que estas multas pasarían a ser inválidas.

Al parece este nueva velocidad de 90 km/h puede ser rebasada hasta 20 km/h extra en adelantamientos, cosa que estos radares tampoco tenían en cuenta.

Mediante un comunicado enviado a todos los medios, AEA solicita por ello a la DGT la devolución de miles de multas impuestas indebidamente en España y la reprogramación inmediata de algunos radares de tramo ubicados en carreteras convencionales.

Según la organización de defensa de los conductores, “el artículo 51 del Reglamento General de Circulación permite rebasar la velocidad máxima al realizar un adelantamiento en carreteras convencionales que no discurran por suelo urbano”.

La DGT, sin embargo, no lo habría tenido en cuenta a la hora de programar muchos de estos cinemómetros, lo que está dando lugar a la formulación de miles de denuncias por hechos que no son constitutivos de infracción alguna. De modo que en este caso, el conductor ganará la batalla.

Algunos de los radares afectados

AEA informa en su comunicado de algunos de estos radares mal programados. En el km 479,9 de la N-122 en Zamora, en sentido creciente, el radar de tramo está efectuando denuncias a cualquier conductor que supere los 90 km/h de velocidad media en un tramo controlado de más de 5,2 kilómetros.

Según la normativa, estos vehículos podrían alcanzar una velocidad media de hasta 100 km/h sin cometer ninguna infracción.

La misma situación se está produciendo en radares de tramo situados en la N-630 en León, en sentidos 132 decreciente y 137,5 creciente; en la N-320 en Guadalajara, en los kilómetros 259,1 decreciente y 264,1 creciente; o en la N-430 en Albacete, en el km 486,5 decreciente.

Está claro que estas nuevas multas han supuesto un quebradero de cabeza para la DGT, la cual tendrá que encargarse de devolver el dinero a miles de afectados, y lo peor de todo, es que no es la primera vez que ocurre