Volkswagen asegura que seguirá ofreciendo a sus clientes la posibilidad de cambiar utilizando la palanca y el pedal del embrague de forma manual. La pregunta es… ¿Hasta cuándo?

En una reciente entrevista a la revista Autocar, Matthias Rabe, el responsable de desarrollo técnico de Volkswagen, afirmaba lo siguiente al respecto del futuro de las cajas de cambio manuales: “Hay clientes que disfrutan volviendo a sus raíces y cambiando de marcha de forma manual, por lo que seguiremos ofreciendo este tipo de transmisión, siempre que exista demanda”.

El “problema” de los cambios manuales es… lo bien que funcionan los automáticos

Los problemas con los que se encuentran los aficionados que todavía valoran lo de pisar el embrague y cambiar “a mano” son varios.

Por un lado los usuarios que pueden seguir demandado este tipo de cambios son una especie en clara extinción. Normalmente aficionados a coches deportivos, o clientes de un tipo de coche que no está pensado para el uso diario, sino con un claro enfoque en el aspecto lúdico. Claro que también quedan los reacios a esta tecnología, ya sea porque nunca la han probado, porque no quieren pagar de más, porque siguen creyendo que un cambio automático puede ser una fuente de averías, o porque creen que con un automático el coche consume más. Todos estos argumentos se caen por su propio peso.

Primero, porque el que prueba un coche automático no vuelve a uno manual. En segundo lugar, porque los nuevos cambios automáticos no dan problemas mecánicos, e incluso eliminas la posibilidad de una avería en el embrague por desgaste o mal uso. A esto hay que añadir que la popularización de la tecnología del doble embrague y los modernos sistemas de control electrónico hacen que un cambio automático no suponga un aumento en consumo.

Es cierto que el precio sigue siendo superior, pero se compensa de sobra por el agrado y el confort de conducción que aportan.

La electrificación necesita cambios automáticos

Por otra parte, los nuevos sistemas de propulsión no se conciben con una transmisión manual, como por ejemplo un coche eléctrico, que no necesita de un cambio de marchas; o un coche híbrido. Por su fuera poco, hay modernos sistemas de ayuda a la conducción como los asistentes de crucero adaptativos que solo funcionan con un cambio automático, para aprovechar la funcionalidad del stop&go.

Además, no olvidemos que los modernos cambios automáticos, especialmente los de doble embrague, también admiten un modo de manejo manual/secuencial, ya sea utilizando las levas en el volante o cambiando mediante movimientos de la palanca. No hay pedal de embrague, pero es una forma de suplir a un cambio manual y de permitir al conductor tomar el control, por ejemplo ante su carretera de curvas favorita.

En la propia gama Volkswagen tenemos un ejemplo de todo esto. Entre los coches que ofrecen pedal de embrague está el nuevo Golf GTI. Sin embargo, tanto el GTD turbodiésel como el GTE híbrido enchufable sólo cuentan con versión automática. Si hay una versión en la gama Golf en la que tiene sentido un cambio automático es el GTI. Ahora bien: ¿cuántos clientes elegirán esta transmisión en vez del fantástico cambio DSG de 7 marchas opcional? Yo lo tengo muy claro: me quedo con el DSG.

Recientemente os ofrecíamos la prueba de otro coche que nos puede servir de ejemplo: el Porsche 718 Cayman GTS. Un coche nacido con transmisión manual… y al que hemos reconocido como el mejor cambio manual que puedes encontrar actualmente en un deportivo. Pero Porsche no ha tardado en anunciar que, para finales de año, finalmente también ofrecerá una versión con el cambio PDK de doble embrague.