La marca de origen italiana retornará este verano con un nuevo coche llamado De Tomaso Project P

Y es que la historia de la automoción tiene al mítico De Tomaso Pantera como uno de los iconos del automovilismo tanto comercial como de competición.

En la legendario región de Módena, al igual que otros fabricantes de sueños rodantes como Ferrari, Lamborghini o, más recientemente, y no sin similitudes en su historia, Pagani, en 1959 De Tomaso fuera registrado como constructor de coches.

Su responsable, Alejandro De Tomaso, un español afincado en Argentina que, por motivos políticos, decidió trasladarse a Italia en 1955. Allí trabajaría en Maserati y, cuatro años después decidió dar rienda suelta a su pasión por los coches y por las carreras fundando su propia marca.

El origen de De Tomaso

La marca toma su apellido como estandarte y un logotipo donde la T está formada por un encastrador, herramienta utilizada en las tareas de herraje de los caballos, de fondo, la albiceleste como reseña a su añorado país.

El primer modelo creado fue el De Tomaso Vallelunga, en 1965, dos años después llegaría en De Tomaso Mangusta y, la década siguiente, en 1971 el De Tomaso Pantera, un deportivo con motor central de origen Ford y propulsión con una potencia de 331 CV que dejaría huella por su diseño y su comportamiento.

El De Tomaso Pantera originario fue obra del diseñador estadounidense Tom Tjaarda, creador de la imagen del Fiat 124 Spider de 1965, del Ferrari 365 GT California o del Seat Ronda, y del equipo liderado por ingeniero especialista en mecánica Gian Paollo Dallara.

A partir de un chasis monocasco realizado en acero, el motor utilizado fue un bloque de 5.8 litros y ocho cilindros en disposición de V fabricado por Ford. Como no podía ser de otra forma, el De Tomaso Pantera de competición llegó a participar en circuitos de todo el mundo.

Foto: MLR/DivexMotor

En 1970 el coche definitivo fue presentado en el Salón de Módena y, hasta 1990 se estuvo fabricando. En 1990 se presentó la segunda versión que contaba con una carrocería diseñada por Marcello Gandini, de cuyas manos salieron los diseños de los Lamborghini Miura, Countach, Diablo o el Lacia Stratos, y un nuevo motor de 4.942 cc y 305 CV.

Pero las dificultades vividas internacionalmente, como las crisis del petróleo vividas durante la década de los años 70, no consiguieron sino demostrar que la vida de Alejandro De Tomaso no sería una balsa de aceite.

La vuelta de De Tomaso, una vez más

Así, a lo largo de los ahora 60 años de historia de la marca, De Tomaso parece vivir en una sucesión de marejadas. Más desde la muerte en 2003 de su fundador.

Si bien en 2012 las noticias sobre la venta y compra de los derechos legales de De Tomaso ha sido habitual, en el último lustro el secretismo sobre su resurgimiento ha sido total hasta que, con motivo del Salón de Ginebra, aparecieron unas imágenes de un De Tomaso Pantera envuelto en el habitual camuflaje de los coches de pruebas junto con el Apollo Intensa Emozione, un coche que promete replicar las brutales sensaciones de aquellos coches homologados para rodar en la calle que derivaban directamente de los vehículos de competición de la categoría GT1.

Sea como fuere, un nuevo capítulo se ha abierto en la historia de De Tomaso.

Ahora, gracias a las escuetas publicaciones realizadas en su web y en las redes de De Tomaso, se cita a todos los seguidores de la marca y de los deportivos de altas prestaciones al Goodwood Festival of Speed, donde, entre el 4 y el 7 de julio, se aseguira se presentará el nuevo De Tomaso, un coche llamado, de momento, De Tomaso Project P, que, por cierto, nada tiene que ver con el Phanter de Ares Design.

Sin que nada más haya trascendido, no nos queda otra que esperar hasta la cita más emocionante del verano para los amantes de los coches de todas las épocas y condiciones que tiene lugar en los terrenos del Duque de Richmond.