Existen muchos mitos detrás de la duración de los neumáticos. Podrás escuchar todo tipo de cifras, referencias o datos que defenderán una cosa u otra, sin embargo, lo que está claro es que depende de muchos factores…

Según la ley, un neumático pierde su vida útil cuando la profundidad del testigo de desgaste es inferior a los 1,6 milímetros. Por supuesto no se puede dar una cifra exacta de cuándo ocurrirá a esto, ya que depende de muchos factores, sin embargo sí podemos hacer una buena aproximación.

Llevar unos neumáticos en buen estado es tan importante como saber como conducir en condiciones climatológicas adversas.

El tiempo, las condiciones de almacenamiento, la carga total del vehículo, la velocidad a la que se suele circular, la presión del inflado o el mantenimiento, son factores que determinan en gran medida el desgaste del neumático.

Una media razonable, teniendo en cuenta que se emplea una conducción no demasiado agresiva, y que la rotación del neumático es adecuada oscila en los 40.000 kilómetros.

Dentro de todos los factores que determinan el buen estado del neumático, destacan especialmente el estilo de conducción y el correcto mantenimiento del coche, así como la presión del neumático. Cuanto más rápido circulemos, y especialmente, cuanto más rápido cojamos las curvas, acabaremos con nuestros neumáticos muchísimo más rápido, y si además la temperatura es elevada, como por ejemplo en verano, el desgaste será aún mayor.

Es importantísimo llevar unos neumáticos en condiciones, ya que no lo olvidemos, son el único elemento que está en contacto directo con el suelo y su correcta adherencia nos ofrecerá mucha más seguridad.

¿Cómo evitar que los neumáticos se desgasten antes de tiempo?

 

  • Cuida tu forma de conducir: este es el consejo más importante que te podemos dar. La mayor causa de desgaste prematuro del neumático es sin duda una conducción agresiva, más deportiva. Acelerones brucos, frenazos, todos estos factores acabarán con tus neumáticos mucho más rápido. Modificar tu estilo de conducción ayudará a evitar que se desgasten antes de tiempo.
  • Tipo de carretera: este elemento es posible que no puedas evitarlo, sin embargo es también muy importante. Aun conduciendo tranquilo, el neumático se desgastará más si frecuentas carreteras de montaña en la que hay que tomar muchas curvas, efectuar muchas frenadas o acelerar más veces. Intentar optar por autopista sería tu mejor aliado en este caso.

  • Geometría de las suspensiones y el estado de la amortiguación: tener las cotas incorrectas o unos amortiguadores en mal estado provocan un desgaste similar al de un tipo de carretera llena de curvas, subidas y bajadas. Revisa bien que estén en buen estado.
  • Climatología y tipo de firme: los neumáticos se desgastan más en seco y con altas temperaturas, y si además la superficie es muy rugosa aumenta todavía más su deterioro.
  • Correcta presión de los neumáticos: si no adaptas la presión de los neumáticos a la recomendada por el fabricante, favorecerás a un desgaste mucho más rápido de tus neumáticos, un 20% menos de la presión recomendada puede suponer un desgaste un 20% más rápido…

En definitiva, como siempre la prevención y estar atentos nos salvará de muchos disgustos y aumentará nuestra seguridad, especialmente en algo tan importante como son los neumáticos para un vehículo.