Para conducir con lluvia hay que ser extremadamente cautos por eso te ofrecemos estos consejos a tener en cuenta cuando las condiciones meteorológicas son adversas.

En las próximas horas, tres cuartas partes de la península tendrán riesgo de lluvia, tormentas e incluso pueden llegar a caer grandes granizadas. Para que no te pille de imprevisto, hemos creado este especial con consejos para conducir con lluvia. Antes de ponerse al volante con este riesgo tan grande de precipitaciones hay que tener en cuenta que estas primeras lluvias son las más peligrosas y es que después de una larga temporada sin ellas, los desplazamientos se vuelven mucho más peligrosos.

El pavimento se encuentra sucio por la sequedad del verano, esto sumado a los posibles restos de aceite o combustible de los vehículos puede ocasionar un gran susto y no queremos pensar en un posible accidente. ¿Qué hacer ante el riesgo de precipitaciones en verano?

¿Qué se debe hacer antes de conducir bajo la lluvia?

Antes de iniciar la marcha, la DGT recomienda extremar las precauciones. Antes de subir al vehículo se deberán limpiar los cristales y es que después de todo un verano de calor sofocante, viajes, playa, etc. la visibilidad puede haberse visto afectada. Una vez que los cristales están limpios, se deberá encender las luces, aunque se circule de día, «para ver y ser vistos» y aumentar la distancia de seguridad. Además, se deberá vigilar el estado de las escobillas limpiaparabrisas.

Como hemos comentado, el asfalto ahora es mucho más peligroso lo que puede llegar a reducir el agarre de los neumáticos. Es importante destacar que según la Dirección General de Tráfico, la lluvia es la situación climatológica más habitual en nuestro país, y la que más accidentes provoca. Para evitarlos, se recomienda seguir estos simples consejos.

Cuando el vehículo no posea ABS, se deben utilizar los frenos con extrema suavidad, dosificando la presión sobre el pedal para evitar un posible derrape. En el caso contrario, si el automóvil si posee ABS, en caso de necesidad, podrá pisar el pedal a fondo. Si los cristales se comienzan a empañar durante el trayecto, lo ideal es conectar el climatizador o el sistema de aire acondicionado y coloque la salida de aire apuntando a la luna, de esta forma no perderá visibilidad.

El estado de los amortiguadores resulta siempre esencial para conducir con seguridad nuestro vehículo, pero aún más lo es en conducción con lluvia. Los amortiguadores son esenciales en el comportamiento del coche, en controlar los movimientos de la carrocería y el óptimo tacto de dirección que nos permita mantener el eje delantero y el trasero sin pérdidas de adherencia. Unos amortiguadores en mal estado no sujetarán con la firmeza necesaria la carrocería para evitar los movimientos verticales y laterales que pueden modificar la trazada, ni permitirán una reacción adecuada ante un movimiento, aún con la ayuda del control de estabilidad (ESP) obligatorio en todos los coches que se venden actualmente.

La pintura blanca que demarca los límites de la carretera y la división de carriles con lluvia resulta especialmente delicada, especialmente para las motos. Debemos intentar no pisarlas con el coche o la moto en apoyo, con la dirección girada, ni acelerar cuando tenemos las ruedas de tracción encima de las líneas blancas de la carretera. Cuidado también con los pasos de peatones, con los que ocurre lo mismo pues, aunque la pintura que imprimen en la actualidad tiene más adherencia, con lluvia siguen siendo delicados.

La lluvia, sobre todo con las primeras gotas, reduce además la adherencia de los neumáticos por el polvo, grasa, etc. que se acumula día a día en la carretera y que genera un ’barro’ peligroso y muy deslizante sobre el asfalto. Incluso, puede llegar a producir el temido acuaplaning, en el que el coche ‘flota’ sobre el asfalto sin adherencia.

¿Qué se debe hacer si la lluvia pilla de improviso?

  • Adaptar la velocidad al estado del suelo
  • Aumentar la distancia de seguridad
  • Llevar los neumáticos en perfecto estado
  • Evitar frenazos bruscos
  • Llevar siempre las luces encendidas
  • Hacer maniobras con suavidad
  • Vigilar que el climatizador funciona correctamente
  • Comprobar que las escobillas del limpiaparabrisas funcionen correctamente

La distancia de frenado aumenta considerablemente y es que si se circula a 50 km/hora ésta se puede llegar a duplicar mientras que si se circula a 120 km/hora el vehículo necesitaría más de 115 metros para detenerse por completo. Es importante recordar que estás ante una situación en la que debes extremar la precaución. Estas recomendaciones te ayudarán a enfrentarte a la conducción con lluvia con tranquilidad.

Cuando se conduce en situaciones de climatología adversa se produce un aumento de fatiga, por eso es importante que se mantenga la calma y se extreme la prudencia.

lluvia

¿Qué es el acuaplaning?

El temido acuaplaning se produce cuando, con lluvia intensa, el neumático pierde adherencia con la calzada, provocando una pérdida del control del automóvil. Para evitar correr riesgos en una situación de este tipo es importante que se mantenga la calma, se levante el pie del acelerador suavemente, no se pise el pedal de freno y se mantengan las manos firmes en el volante.

Cuando el firme de la carretera o vía va perdiendo su capacidad de absorción o cuando las precipitaciones de lluvia son elevadas, se crea una película con demasiada acumulación de agua para que los neumáticos sean capaces de evacuarla al pasar por encima. Es cuando se puede producir el acuaplaning, haciendo que las ruedas se deslicen por encima del agua acumulada. A más velocidad, mayor es el riesgo de sufrirlo. Si se produce notaremos que la dirección comienza a flotar y, lo primero que deberemos hacer, será reducir la velocidad. No hay que reaccionar utilizando el freno como respuesta, sino levantar el pie del acelerador y sujetar con firmeza el volante. No variaremos la dirección del volante hasta que notemos que notemos que las ruedas recuperan la adherencia.

Aunque las autopistas están preparadas por la calidad del pavimento y el trazado que poseen para que estas situaciones no ocurran, es importante saber cómo actuar en caso de que los factores meteorológicos sean tan intensos que afecten a la vía. Además, es importante formar y dar a conocer las técnicas y/o trucos para que los conductores se sepan enfrentar a una situación de este tipo en una carretera convencional. Existen cursos de conducción con el automóvil propio para saber qué hacer cuando nos encontramos con climatología adversa, no obstante, si se siguen estos consejos y se mantiene la calma, la situación estará completamente dominada y se podrá llegar al destino deseado sin ningún susto.