El otoño ya ha llegado para quedarse, una estación compleja que exige un cuidado especial del coche

Los pájaros surcan los cielos buscando calor. Las hojas caen, cambian de color. El día es más corto, calienta poco el sol. Por eso, y tras un intenso verano, tu coche necesita una revisión pensando en los días que llegan.

Con la llegada de esta estación hay elementos o sistemas en los vehículos que, a veces, por descuido o desconocimiento, pasan desapercibidos o caen en el olvido a la hora de pensar en qué elementos del coche hay que revisar en otoño.

Los neumáticos, con la presión y el dibujo correctos

Seguro que has seguidos nuestros consejos para mantener en buen estado los neumáticos pero, aún así, revisar de forma periódica el dibujo y la profundidad de los surcos de la banda de rodadura se hace indispensable.

Igualmente, es necesario comprobar y ajustar la presión de las ruedas cada mes o cada 1.000 km.

Desde 2018, los neumáticos son uno de los elementos estrella de la ITV y, además de su dibujo, se revisa la carcasa, los flancos y cualquier punto que pueda ser susceptible de acabar provocando un peligro para la seguridad vial de quien ocupa el coche o de los que comparten espacio con él.

No podemos dejar pasar la oportunidad de que, llueva o no, repases nuestros consejos para conducir el lluvia, ahora que, en otoño, esperamos sean más habituales.

Ver y ser vistos

Si las ruedas son los únicos elementos que mantienen el contacto entre el pavimento y el coche, el parabrisas y la superficie acristalada del coche es el conjunto que permite que entre la información visual desde el exterior al habitáculo.

Por ello, la limpieza de los cristales es una prioridad, tanto desde el interior como al exterior ya que, los cambios de temperatura pueden provocar la aparición de vaho en la cara interna de las lunas. Una limpiar los cristales del coche habitualmente y con productos específicos evitará la creación de esta película borrosa o, al menos, una mayor incidencia

Es posible reducir su aparición por concentración de partículas de suciedad en el aire utilizando el sistema de ventilación, por ello, la sustitución del filtro del polen o anti-polen, aquel que limpia el aire que entra en el habitáculo, también es necesario.

A pesar de que las altas temperaturas son cosa del pasado, el mantener el buen estado del climatizador o del equipo de aire acondicionado, favorecerá la eliminación con mayor prontitud del vaho.

En cuanto a la cara externa de los cristales delantero y trasero, como también es recomendable sustituir cada temporada las escobillas del limpiaparabrisas, más si el coche queda expuesto en invierno y en verano a la acción del frío, del calor, de los cambios de humedad además de revisar el depósito utilizando una solución adecuada para la limpieza del cristal.

Y si ver es una prioridad, ser visto tanto o más. Revisar el sistema de alumbrado y señalización se hace imprescindible así como llevar un kit con los elementos necesarios para situaciones de emergencia. Además y, aunque no sea obligatorio, te recomendamos incluir el dispositivo help flash.

Lavar y encerar parar proteger la carrocería

La aplicación de una capa de cera sobre la pintura, además de aportar una apariencia más brillante y reluciente, servirá como primera barrera de protección de la carrocería.

Además de resultar una manta contra las futuras heladas, el agua de la lluvia, la suciedad ambiental e, incluso, las deposiciones de las aves, se fijan en la cera haciendo más fácil su limpieza reduciendo el daño sobre la pintura y, en el peor de los casos, la carrocería.