El inadecuado mantenimiento de los neumáticos, especialmente la parte que concierne a la presión, es vital para el buen funcionamiento del vehículo.

La baja presión de los neumáticos trae más problemas de los que crees. Mayor gasto económico, seguridad reducida o daño al medio ambiente, son algunos de los factores a los que contribuye una mala presión.

Lo peor de todo es que se estima que hasta un 70% de los conductores europeos, circulan con una mala presión en sus neumáticos.

A continuación, os vamos a contar cuales son algunas de las consecuencias de este error tan común:

Mayor gasto económico y daño medioambiental

Son muchos los estudios que se han llevado a cabo que atañan a la mala presión en los neumáticos. En estos se pudo determinar que circular con los neumáticos en este estado, provocaba 18,4 millones de toneladas extra de CO2 vertidas a la atmósfera. 

Por si fuera poco, este mal también trae consigo hasta 8.000 millones de litros de combustible consumido innecesariamente en tan solo un año. Además de la sustitución de 55 millones de neumáticos claro está…

En 2011, Bridgestone confirmó un gasto extra de 2.800 millones de euros en combustible, debido a la mala presión en los neumáticos.

Según Michelin, circular entre 1 y 2 bares por debajo de lo recomendado, puede llegar a incrementar el consumo de gasolina en más de 1 depósito completo al año..

Mayor y desigual desgaste en los neumáticos

La baja presión de los neumáticos provoca un mayor desgaste en la goma de los mismos. Puede llegar a dejar inservible el neumático mucho antes de lo que debería. Así que revísalo lo antes posible.

Más facilidad de pinchar

El hecho de un mayor y más rápido deterioro del neumático también contribuye a aumentar las probabilidades de pinchazo. Esto es un factor de riesgo evidente que involucra a nuestra seguridad y la de los demás.

Mayor incomodidad al conducir

Una baja presión de los neumáticos provoca que al coger baches, o, al pasar por terrenos en mal estado, sintamos muchos más estos desperfectos. Esto provocará a la larga mayor posibilidad de lesiones, especialmente en la espalda.

Menor prestaciones en el paso por curva

La pérdida de rendimiento es otro de los factores más importantes causados por una inadecuada presión en los neumáticos.

Sin ir más lejos, en aquellos vehículos con las ruedas del tren delantero más desinfladas, en el paso por curva, tenderá a subvirar, es decir, en irse hacia el exterior.

Si son las ruedas de atrás las que están afectadas, provocará sobreviraje, algo todavía más difícil de controlar, especialmente para el conductor inexperto. Puede desembocar en un aparatoso accidente, así que extrema la precaución.

Incrementa la distancia de frenado

Efectivamente, la baja presión provoca que la distancia de frenado aumente. Por lo tanto aquí tenemos otro caso evidente de riesgo de accidente.

Desllantamiento en maniobras más agresivas

El hecho de recurrir a maniobras más agresivas o a practicar una conducción más deportiva con neumáticos con baja presión, aumenta las posibilidades de el neumático salga disparado.

Esto es especialmente peligroso y casi siempre acabará en un accidente cuyas consecuencias dependerán de la velocidad y otros factores.

Ahora ya lo sabes, tener una inadecuada presión en los neumáticos no es broma, así que la próxima vez que te subas al vehículo, comprueba y mejora esta situación. Recuerda repasar este factor determinante al menos 1 vez al mes.