El Brexit ya está dando las primeras noticias en el sector de la automoción, y es que BMW ha decidido esperar para lanzar la cuarta generación del Mini Cooper

Una de las grandes noticias en Europa en lo que llevamos de año ha sido la consumación del Brexit, es decir, la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Por lo tanto, la sensación de incertidumbre ante lo que pueda venir ha hecho que todas las empresas y, especialmente los fabricantes de automóviles, tengan que tomar ciertas decisiones.

El primero en pronunciarse en este aspecto ha sido BMW, y es que a pesar de que es un fabricante alemán, una de sus filiales más importantes es británica. Como os podréis imaginar, nos estamos refiriendo a Mini, y es que los de Münich ya avanzan que el lanzamiento de la cuarta generación del Mini Cooper se va a retrasar.

En palabras de Maximiliam Schoberl, portavoz de la firma alemana, “la vida útil de la actual generación se ha ampliado por razones de coste y, sobre todo, debido al Brexit”. El Mini Cooper se sigue fabricando en la factoría que la marca tiene en Oxford, por lo que el fabricante ha recortado el suministro de liquidez a la fábrica inglesa.

El problema está en las reglas comerciales existentes, y es que a pesar de que se ha asegurado que se mantendrán intactas durante 2020, todavía no se conocen los aranceles que se puedan implantar a las exportaciones desde Reino Unido.

No hay que olvidar que BMW está haciendo una fuerte inversión en la marca británica, y es que gran parte del presupuesto ha ido directamente destinado al desarrollo del Mini Cooper SE, el que será el primer 100% eléctrico de la marca.

El Brexit podría hacer que el Mini Cooper deje de fabricarse en Oxford

La incertidumbre es total, por lo que los alemanes están planeándose incluso hacer un traslado y mover la producción del Mini Cooper a los Países Bajos. De hecho, ya conocimos que BMW contactó con VDL Nedcar para ir allanando el terreno, y es que en caso de que las medidas sean perjudiciales para los presupuestos establecidos, la producción cambiará de planta.

Además, las cifras de ventas en Mini durante el pasado año no son de lo más halagüeños, y es que cayeron un 4,1% durante 2019. Esto quiere decir que vendieron un total de 346.639 vehículos menos, un motivo por el que en BMW también pretende aumentar la precacución. Una tendencia totalmente en contrapunto a la del mercado nacional, y es que Mini celebró recientemente tres años de ventas récord en España.

Por lo tanto, tendremos que esperar para ver a la próxima generación del Mini Cooper y, sobre todo, ver cuáles serán las decisiones comerciales resultantes del Brexit, puesto que de ellas depende el futuro de Mini en Reino Unido.