A la hora de comprar un coche nuevo, es habitual ver que sale más barato financiarlo con la marca que comprarlo al contado. Sin embargo, ¿Esto es real o es sólo un espejismo? Os lo contamos.

A la hora de comprar un coche nuevo, podemos encontrarnos con una amplísima oferta de modelos y a precios que, a primera vista pueden entrarnos por los ojos especialmente. Es habitual que muchas veces el precio de venta si lo financiamos sea más bajo que si lo pagamos al contado.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y debemos leer la letra pequeña para conocer todos los detalles y valorar si realmente es más barato financiar un coche nuevo que comprarlo a “tocateja”.

El escenario al comprar un coche nuevo es diferente al que teníamos hace unos años. Anteriormente, bastaba con ir a un concesionario, elegir el modelo que más se adaptaba a nuestros gustos y necesidades, negociábamos el precio y, una vez que ya lo teníamos, pensábamos en la manera de pagarlo. Si eres una persona curiosa, no te pierdas nuestro reportaje sobre cuáles son los colores de carrocería preferidos de los compradores.

Había dos opciones de compra del coche: o bien al contado, o bien a través de la financiera de la marca, aunque también es cierto que se podían combinar las dos opciones, se daba una entrada y el resto se financiaba.

Sin embargo, actualmente se parte de un precio que normalmente incluye la financiación del vehículo. En caso de que no queramos financiarlo con la marca, el precio a pagar es distinto: a priori, más elevado, ¿Por qué?

El panorama ha cambiado en los últimos años

El primero de los motivos por el cual las marcas prefieren que financiemos el coche es la vinculación del cliente a la misma. En función del periodo de financiación que elijamos, la marca consigue mantenernos unidos a la misma un mínimo de 2 o 3 años, es decir, el tiempo en el que elijamos que vamos a estar pagando la letra del coche.

Otro de los motivos es que las marcas no son tontas y se han dado cuenta de que no tienen por qué regalar los intereses a los bancos. Anteriormente, lo normal era que los clientes pidieran un crédito al banco y con el dinero pagaran a la marca, por lo que quedaban vinculados al banco, no a la marca. Con el sistema que tenemos actualmente, parece que sale más a cuenta financiarlo a través de la marca, puesto que el precio que pone la misma es más atractivo.

Además, el poder de negociación que tenía el cliente se ha reducido. Hace unos años, se podía reducir la factura luchando con el comercial o yendo a diferentes concesionarios. En la actualidad, aunque todavía hay posibilidades de rascar los precios, el margen es menor, puesto que tenemos el límite que establece la oferta vinculada a la financiación de la marca.

Hay que fijarse en tres aspectos principales

Puede que tengamos un auténtico rompecabezas para poder comprobar qué nos sale más barato, por lo que el primer paso es fijarnos en tres aspectos principales:

  • ¿Qué intereses vamos a pagar?
  • ¿Qué periodo de permanencia tiene el crédito que vamos a pedir y, en caso de que queramos cerrarlo, cuánto nos va a costar la comisión de cancelación.
  • ¿Qué servicios añadidos nos incluyen y qué coste tendrían si los buscásemos por nuestra cuenta?

Con un coche de 20.000 euros, ¿Qué sale más económico?

Un escenario que nos podemos encontrar es que el coche que queremos tiene un precio de 20.000 euros financiado, o de 22.000 sin financiar. De primeras, nos tiramos al precio más bajo, y es que 2.000 euros menos seducen a cualquiera.

Pongamos que vamos a financiar el coche a 5 años, la propia financiera que la marca suele obtener un 10% de interés, mientras que si no lo financiamos con ellos, el banco suele pedir alrededor de un 6%.

En este caso, pagaremos a la marca un total de 25.496 euros después de 5 años pagando un 10% de interés. En el mismo periodo de tiempo, pagamos al banco 25.519 euros con el 6% que nos cobrará el banco. Por lo tanto, estamos pagando prácticamente lo mismo si elegimos ese precio inicial de 20.000 euros financiado en lugar de los 22.000 euros sin financiar.

En caso de que por cualquier razón queramos cancelar el crédito, es donde nos sale más rentable elegir la financiación de la marca. En el supuesto caso de que quisiéramos hacerlo a los 2 años, con la marca se nos quedaría a los 23.368 euros, mientras que con el banco pagaríamos 24.188 euros.

Uno de los factores que puede inclinar la balanza hacia el lado de la financiación de la marca es que normalmente suelen incluir valores añadidos, como el mantenimiento incluido o incluso un año de seguro a todo riesgo. Por lo tanto, la oferta de la marca suele tener aspectos mucho más atractivos que la del propio banco.

¿Y si tengo el dinero ahorrado?

¿Y si somos como las hormigas y tenemos el dinero ahorrado para pagarlo al contado? Sin duda, este es el mejor caso, puesto que pese a que tendríamos que no podríamos acogernos a la oferta de 20.000 euros, pagaríamos los 22.000 sin ningún tipo de interés.

Por lo tanto, vamos a ir al grano: ¿Es más barato financiar que comprar al contado un coche? La respuesta es un rotundo NO. Es más barato comprar el coche al contado, por lo que si tienes la posibilidad de dejar a las financieras de lado, no tengas la más mínima duda.

No debemos olvidar la opción de hacernos con un coche mediante renting, por lo que no te puedes perder la guía de compra para coches de renting de nuestros compañeros de Highmotor.