Todos creen saber cómo lavar el coche pero pocos saben cómo dar un acabado profesional. Nosotros te contamos los secretos para lograr que tu coche luzca y reluzca como merece.

Siguiendo nuestros consejos para lavar el coche, tu máquina lucirá y relucirá más y mejor que nunca. Nos lo vas a agradecer. Sobre todo cuando veas recompensada una de las tareas más típicas del fin de semana, después de comprar el churros con chocolate o el periódico dominical, si es que aún existen.

Antes que nada, salvo que sea una caso de emergencia, la primera recomendación es que evites los túneles de lavado con rodillos de cerdas de plástico. Esos rodillos, similares a los limpiapipas pero de tamaño gigante, son uno de los peores enemigos de tu carrocería, sobre todo de la pintura.

Es cierto que últimamente se estilan los túneles de lavado con rodillos constituidos por piezas de microfibras pero el paso continuo de coches con vaya-usted-a-saber qué suciedad puede ser perjudicial para el tuyo. Por eso es mejor alejarse de los túneles de lavado.

Las pistolas a presión tampoco son demasiado buenas amigas de la carrocería. En “mi” propia piel, o mejor dicho, en la de uno de mis coches, he sufrido su efecto viendo como por culpa de un pequeño desperfecto en la pintura, el agua a presión levantaba una porción de pintura quedando una más que horrorosa cicatriz.

Debido a la presión de estas pistolas, siempre se recomienda pulverizar el agua con jabón (otro aspecto a tratar más adelante pero que señalo ya dudando de la calidad del que se administra en algunos puntos de lavado con pistola a presión) a una distancia de entre 30 y 50 cm pero todos sabemos que, cuando la suciedad está agarrada, a mayor distancia, menor efectividad, llegando a resultar inútil lavar el coche con pistola a presión ya que solo elimina la suciedad más superficial. Dinero perdido.

Entonces ¿cómo hay que lavar el coche para dar el mejor acabado?

Para ello lo voy a explicar mientras enumero y describo los productos necesarios para un lavar el coche, aquellos que, una vez comprados, resultarán una inversión y no un despilfarro.

Para lavar el coche logrando acabados de calidad, es necesario una manopla de microfibras o una esponja adecuada. Al igual que la piel de nuestro cuerpo no agradecería lavarse con una piedra pómez, la carrocería del coche agradece utilizar materiales suaves como pueden ser las manoplas de microfibras.

Olvídate de los típicos cepillos que parecen cepillos dentales gigantes cuyas cerdas abrasan la carrocería, olvídate de usar trozos de espuma de colchón, incluso de paños de mala calidad. Desde 5 euros tendrás una esponja o manopla de microfibras que se convertirá en tu mejor aliado para lavar el coche y quitar la suciedad.

Pero no hay esponja útil sin jabón adecuado, olvídate de frotar la carrocería sin un producto específico y, por específico, me refiero a jabón para lavar el coche. No utilices otros productos como lavavajillas o jabón del ducha, por mucho que garanticen un pH adecuado para la piel o para eliminar toda la grasa de los platos de Villarriba y Villabajo.

Los detergentes están fabricados para según sea su uso. Por eso hay diferentes opciones jabón para lavar el coche. También depende del tipo de agua donde se lave el coche, que el agua más dura o menos, con mayor cal o, sencillamente, si se hace con agua caliente o fría, la efectividad del detergente varía, por eso es recomendable probar y no desesperarse.

Porque, otro buen consejo para lavar tu coche, es humedecer su carrocería antes de trabajar con la esponja y el jabón. Puedes usar una pistola a baja presión, hay equipos que permiten modificar los bares producidos. Pulverizando el agua a distancia como una suave lluvia o bien, mejor aún, utilizar una manguera que duche tu coche antes de enjabonarlo, ayudarás a que el trabajo manual de enjabonarlo resulte más eficaz.

Otro de los utensilios para lavar tu coche es un cubo para el agua. Acostúmbrate a lavar tu coche por zonas. Puedes incluso optar por guiarte por las secciones de la carrocería y, muy importante, cambiar el agua y el jabón cada no demasiadas pasadas por la superficie. Piensa: enjabonas la aleta delantera, su suciedad ha sido arrastrada por la esponja y ha sido depositada en el agua que tienes en el cubo. Una vez terminada esa aleta pasas a la puerta delantera sin cambiar el agua del cubo ¿con qué agua tipo de agua estás lavando la puerta? Correcto, con agua sucia.

Igual que se cambia el cubo de fregar el suelo cada ciertos metros cuadrados o habitaciones para evitar fregar con agua sucia, acostúmbrate a cambiar el agua del cubo a menudo. Y, en el mismo paso, aclara la esponja o manopla hasta que el agua que desprenda sea tan limpia como entra.

Para un acabado óptimo, soy partidario de enjabonar y aclarar parcialmente, de igual forma que recomiendo un lavado previo con agua pulverizada o aplicada con una manguera, y, finalmente, un aclarado general una vez hayan sido lavadas todas las secciones del coche.

Una vez esté limpia y aclarada la carrocería no caigas en uno de los errores habituales al lavar el coche: dejarlo secar al natural, ya sea al aire o al sol.

El agua que se utiliza tanto en los túneles de lavado, o centros de lavado por pistolas a presión o que se aplica manualmente con una manguera u otras opciones como pueda ser arrojando un cubo, deja marca cuando se evapora.

Incluso en algunos centros de lavado aseguran el uso de agua osmotizada. Si bien esta supuesta ósmosis no garantiza la purificación del agua, solo si se usara agua destilada lo haría, dejar que actúen los elementos de la naturaleza para eliminar las gotas de la carrocería solo favorecerá la aparición de marcas de las desaparecidas gotas.

Es entonces cuando aparecen los últimos utensilios definitivos para lavar el coche: las balletas de microfibra. Por poco más de un euro, incluso menos, puedes comprar una balleta que absorba sin arañar. Es importante probar la suavidad de estos paños en nuestra propia piel, sintiendo que acarician la epidermis sin abrasarla.

Utiliza varias balletas o, mejor aún, paños de microfibra para secar el coche. Personalmente, los uso de alta densidad, desde 800 gramos hasta 1.200 cuya suavidad recuerdan a las toallas de aseo más mullidas y cuya capacidad de absorción permite, de una pasada, eliminar el agua de la carrocería sin dejar rastro.

Y hablo en plural ya que toma como costumbre utilizar varias balletas o paños para secar la carrocería. Además de que así garantices una mejor absorción del agua superficial, es posible que no toda la suciedad de la carrocería fuera eliminada de alguna zona, al pasar el paño absorbente podrías arrastrar esa suciedad por el resto del coche esparciéndola y, en el peor de los casos, frotando la “piel” de tu coche con motas o granos de polvo que puedan arañarla.

Lavado y seco ¿merece la pena encerar el coche?

Sí, sin duda, sí merece la pena. Aplicar cera a la carrocería del coche tiene un doble efecto y casi de inmediato.

En primer lugar, dar cera al coche supone que la carrocería mostrará un elegante y distintivo brillo, casi como cuando era un coche nuevo. Con el vehículo completamente seco y, siguiendo las instrucciones del fabricante de cera para coche, aplicar una capa te asegura el objetivo que te dije que conseguirías siguiendo los pasos recomendados ya que, tu querido automóvil, lucirá y relucirá.

En segundo lugar, es cierto que este paso puede duplicar el tiempo invertido lavando el coche pero es uno de los ratos junto a tu querido coche que mejor verás recompensado ya que, dar cera al coche lo protege de la suciedad y de las inclemencias meteorológicas.

Cuando tu coche esté aparcado bastante tiempo sin moverlo, ya sea en la calle o en un garaje, como poco el polvo ambiental se depositará lento pero constante, ocultando la carrocería hasta el punto de poder escribir sobre ella “lávalo, él nunca lo haría”.

Entonces, con una ducha rápida que apliques a la carrocería comprobarás como aplicar cera al coche es uno de las mejores acciones que puedes hacer para cuidarlo por fuera ya que, la cera, al hacer de capa superficial, de intermediario entre el aire y la chapa, evita que la suciedad agarre y su lavado sea mucho más fácil.

Eso sin aún poder ver que, dar cera al coche garantiza que, tras lavarlo, el brillo vuelve en todo su esplendor.

Dar cera cada cambio de estación, asegura que, bien cuando el sol empieza a apretar o juzga sin piedad o pierde progresivamente su dureza hasta que casi se nos hiela el líquido anticongelante, la carrocería del coche esté protegida todo el año.

Las ceras ofrecidas en las secciones o tiendas de detallado son muy variadas, tanto como la composición. Por eso, con precios desde unos 12 euros por tarros de 25 cl, mi recomendación es probar diferentes fabricante, al igual que con el jabón para lavar el coche.