Acceder correctamente a una carretera es una maniobra habitual pero no por ello deja de ser compleja

Incorporarse a una vía rápida conlleva tanto una técnica como una ejecución precisa con el fin de hacerlo de manera segura, tanto para quien conduce como para quien se halla ya en esa calzada.

Por eso, te invitamos a repasar las fases para realizar la maniobra de acceso a una carretera donde la velocidad a la que se circula es superior a la que el vehículo que quiere incorporarse, en teoría, circula.

Regla de tres

Según la normativa vigente, la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, en su Artículo 28, sobre la Incorporación de vehículos a la circulación que El conductor de un vehículo parado o estacionado en una vía o procedente de las vías de acceso a la misma, de sus zonas de servicio o de una propiedad colindante que pretenda incorporarse a la circulación debe cerciorarse de que puede hacerlo sin peligro para los demás usuarios. Debe advertirlo con las señales obligatorias para estos casos y ceder el paso a los otros vehículos, teniendo en cuenta la posición, trayectoria y velocidad de éstos. Si la vía a la que se accede está dotada de un carril de aceleración, el conductor debe incorporarse a aquélla a la velocidad adecuada.

Esto significa que, para realizar una incorporación con garantías, lo primero que se debe hacer es analizar el estado de la vía a la que queremos acceder. Por eso, se hace necesario, en primer lugar, observar el tráfico de la vía por la que se quiera circular.

Se debe evaluar la velocidad a la que los demás vehículos se mueven, la propia y, entonces, adecuar la del coche que se conduce para que sea acorde con la de los que ya transitan por la vía a la que hay intención de añadirse.

Tras alcanzar el ritmo adecuado, llega el momento de señalizar la maniobra , que se tiene planeado ejecutar, bien sea con los indicadores luminosos o, incluso, aunque sea algo en extinción, con el brazo. A pesar de ser obligatorio, esta acción no siempre se lleva a cabo, a pesar de estar penalizado y poder suponer una multa de tráfico en el caso de que los agentes constataron esta falta leve.

A pesar de que quienes se hallan en la vía preferente deban facilitar la incorporación, es obligación de quien pretende acceder ceder el paso a los vehículos que ya circulan, es recomendable ceñirse al límite izquierdo del carril, después, observar por el retrovisor del lado de quien conduce y, con la velocidad ajustada a la principal, entrar a la vía rápida al inicio del carril de aceleración.

Se debe evitar llegar al final del mismo ya que, el margen de reacción es menor y también detenerse en el carril de aceleración, a menos que haya una retención o que no sea viable el acceso temporal, entonces, la detención debe hacerse al principio del carril de acceso para ganar tiempo y espacio para reiniciar la maniobra desde la primera fase.

Conducir seguro, de principio hasta a fin

Como te habrás dado cuenta, son tres fases muy sencillas pero claves: observar-señalizar-maniobrar, similares a las que deben realizarse, por ejemplo, si queremos adelantar de forma segura en carretera.