¿Sabías que si tienes un diésel con Adblue y se agota este aditivo en el depósito, tu coche podría quedarse parado? Te contamos qué es el Adblue, y todo lo que deberías tener en cuenta para evitar problemas.

Puede que tu coche con motor diésel utilice Adblue, el aditivo necesario para el buen funcionamiento de algunos filtros de partículas. O quizás estás pensando en comprar un diésel que utiliza esté sistema. Incluso es posible que tengas un diésel y ni siquiera sepas si funciona o no con Adblue. En cualquiera de los casos, esta guía sobre el Adblue te interesa. Sobre todo para alargar la vida del motor, para no tener averías en el filtro de partículas, para realizar el mantenimiento de forma adecuada… ¡y para no quedarte tirado!

 

¿Qué es el Adblue?

El Adblue es un aditivo que necesitan algunos vehículos con motor diésel equipados con filtro de partículas para cumplir con la normativa anticontaminante. Algunos no lo harían sin esta tecnología, otros la utilizan ya para adelantarse a las nuevas normas que entrarán en vigor en el futuro. Se utiliza tanto en turismos diésel como en camiones, autobuses o maquinaria especial.

Básicamente, el AdBlue es un producto químico que consiste en una disolución a base de agua desmineralizada y urea. La proporción suele ser del 67,5% de urea, y del 32,5% de agua. Su aspecto es el de un líquido incoloro e inodoro, y sus características están reguladas a nivel europeo mediante una normativa específica (inicialmente la norma DIN 70070, sustituida por la ISO 22241).

Adblue

Por si quieres tener todos los datos completos, el AdBlue tiene un punto de fusión de -11 grados centígrados, con un Ph de aproximadamente 9,5. No es inflamable, tampoco explosivo, y no se considera peligroso para las personas ni para el medio ambiente. Aunque no es tóxico, conviene utilizar guantes para su manipulación, pues sí resulta corrosivo.

¿Para qué sirve y cómo funciona el Adblue?

El Adblue se utiliza para reducir los óxidos de nitrógeno que se emiten por el escape de un motor. Estos óxidos de nitrógeno se forman cuando el nitrógeno que existe en el aire se oxida durante la combustión por efecto de las altas temperaturas.

Para eliminar los óxidos de nitrógeno (NOx) y otros elementos nocivos presentes en los gases de escape, algunos motores diésel utilizan un sistema de descontaminación especial. Normalmente, el sistema se compone de un catalizador de oxidación DeNOX más un filtro de partículas DPF. Al pasar por el sistema de descontaminación y someterse a lo que se conoce como reducción catalítica selectiva (SCR), los NOx se transforman en agua y en nitrógeno, que no son nocivos, y pueden ser liberados a la atmósfera.

 

 

Lo que hace el Adblue es que, al inyectarse y entrar en contacto con los gases de escape a alta temperatura, reacciona liberando amoniaco, que sirve de “acelerador” para la reacción que se produce en el catalizador DeNOX. Se facilita así la transformación de los óxidos de nitrógeno en agua y nitrógeno libre.

¿Qué coches necesitan Adblue?

No todos los coches necesitan este aditivo. Empezó a utilizarse en algunas berlinas y SUV con potentes motores diésel con la norma Euro 5 en el año 2014, aunque se usaba con anterioridad en camiones y vehículos industriales. Con la normativa Euro 6, que entró en vigor el 1 de septiembre de 2015, se redujo el nivel de NOx en los diésel de 180 mg/km a sólo 80 mg/km. Y en septiembre de 2018 entrará en vigor la norma Euro 6C para coches de nueva matriculación.

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Los coches con motor de gasolina emiten menos NOx y no tienen problemas para cumplir con estos niveles de emisiones. En los diésel, por lo general en los modelos más pequeños no es necesario utilizar Adblue, que sí será necesario en motores ya con cierta cilindrada y potencia. Aunque ya hay marcas como Volkswagen que anuncian la utilización de sistemas SCR con este aditivo también para motores de baja cilindrada, como los TDI del nuevo Volkswagen Polo. Otras marcas como Mazda han desarrollado motores diésel que son capaces de superar los niveles de emisiones que recoge la futura normativa Euro 7 sin necesidad de utilizar Adblue.

¿Cómo saber si mi coche utiliza Adblue?

Lo mejor si tienes dudas es que consultes en el concesionario o en el taller. También el manual del coche puede servirte para localizar dónde iría el depósito de Adblue y la boca de llenado del aditivo, y tratar de localizarla en tu coche. Si junto a la tapa del depósito de combustible tienes una segunda boca de llenado más pequeña –normalmente con un tapón de color azul–, o si cuentas con una boca de este tipo en alguna zona del maletero, entonces tu coche utiliza Adblue. Muchos usuarios sólo saben que su coche necesita este aditivo cuando se enciende por primera vez el testigo indicador correspondiente en la instrumentación, ya próximo a agotarse el depósito.

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En función del vehículo, la capacidad del depósito de Adblue puede variar entre los 10 y los 30 litros para un turismo, mientras que en un vehículo industrial pueden tener una capacidad de hasta 200 litros. . En algunas marcas, como Audi, se ofrece incluso la posibilidad de elegir entre dos tamaños diferentes para el depósito de Adblue en algunos modelos.

¿Cuánto Adblue gasta un diésel?

Depende mucho del tipo de motor y del estilo de conducción, pues la centralita del motor va adaptando los parámetros necesarios para neutralizar los óxidos de nitrógeno que se generan. En un uso intensivo en ciudad, por ejemplo, el consumo de Adblue será superior. Como referencia, el consumo de aditivo en un turismo medio puede estar entre 1,5 y 2 litros cada 1.000 km.

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Por lo general, los fabricantes anuncian que el depósito de Adblue suele dar más que suficiente para que el conductor no tenga que preocuparse entre los intervalos de revisiones, y que es en el taller donde se comprueba el nivel de Adblue y se repone el aditivo entre una y otra revisión. Eso pueden ser entre 15.000 y 20.000 km, según el coche. Pero desafortunadamente esto no es siempre así, y no es difícil encontrarnos con que nuestro coche va agotando el depósito de Adblue antes de que nos toque pasar por el taller.

¿Cuanto cuesta el Adblue?

Dependerá de la capacidad del depósito de Adblue de tu coche… y de si te lo ponen en el taller o lo haces tú mismo. Puedes encontrar el aditivo en envases desde poco más de 2 litros hasta garrafas de 10 litros. Si compras una garrafa pequeña, de 2 litros, puede salirte a unos 3 euros el litro. En envases de 5 litros, comprando tres garrafas, se queda por debajo de los 0,7 euros el litro.

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En muchas gasolineras ya es fácil encontrar Adblue. El precio envasado siempre es más caro que lo que cuesta en un surtidor, donde ronda los 0,4-0,5 euros el litro. Ten en cuenta que en un camión, por ejemplo, el depósito de Adblue es grande y se rellena en surtidor, mientras que para un coche particular se utilizan garrafas y un embudo o una toma especial, así como envases más pequeños. Lógicamente, siempre puedes llevarte una garrafa y llenarla en la gasolinera utilizando el surtidor, y luego echar el Adblue al depósito de tu coche desde la garrafa usando el tubo o embudo… o con botellas más pequeñas que ya tienen el tubo integrado.

¿Puede caducar el AdBlue si no lo utilizo?

El Adblue tiene fecha de caducidad. Al tratarse de un producto corrosivo, ha de almacenarse de forma especial para que no pierda sus propiedades. Lo recomendable es que se haga de forma quede protegido de la luz, y con una temperatura dentro del rango de -11 hasta +30 grados centígrados. En estas condiciones, la vida útil mínima del Adblue es de unos 12 meses.

Cuidado con esto porque utilizar Adblue caducado, o de una baja calidad (al tener concentraciones diferentes a las que indica la normativa) puede acarrear averías y daños al catalizador y al filtro de partículas. De la misma manera, y aunque sea poco probable, si vas a aparcar tu coche diésel con el depósito de Adblue lleno durante más de un año, deberías considerar la posibilidad de tener que cambiar el aditivo al volver a ponerlo de nuevo en funcionamiento.

¿Qué sucede si mi coche se queda sin Adblue?

Pues depende del vehículo. Lo primero, todos los coches con Adblue incluyen un testigo en la instrumentación que se encenderá avisando de que el depósito de Adblue se está acabando con unos miles de kilómetros de anticipación. Es muy variable, en algunos te avisa con 5.000 km de margen.

En otros, como por ejemplo en los TDI de Volkswagen, aparece cuando queda Adblue para recorrer unos 2.500 km, avisando de que hay que pasar por el taller a repostar aditivo. Si no lo haces, cuando queden 1.000 km la luz permanecerá fija en el cuadro, y si superas los kilómetros de autonomía de Adblue, una vez que pares el coche ya no podrás volver a arrancarlo.

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En cualquier caso, consulta el manual, pues no siempre funciona de la misma manera, y hay coche en los que al quedar poco Adblue entra el modo de protección reduciendo la potencia del motor. Esto obliga a pasar por el taller sí o sí a resetear ese aviso, por lo que siempre es mejor no apurar y repostar aditivo en cuanto salte el primer aviso en la instrumentación. En otros modelos, una vez agotado el Adblue siempre queda una pequeña “reserva” que permite un número determinado de arranques, lo que hace posible llegar al concesionario.

¿Puedo reponer el depósito de Adblue yo mismo?

Perfectamente. Además, según el coche y dónde esté ubicada la toma, es de lo más sencillo. En el peor de los casos –los modelos más antiguos– tendrás que hacerlo utilizando envases pequeños o garrafas con un tubo que introducirás por el orificio de llenada del depósito de Adblue. En la mayoría de los coches más modernos puede hacerse directamente con la propia manguera del surtidor, como si repostaras combustible.

¿Qué sucede si relleno el depósito de Adblue con gasóleo o a la inversa?

Pues que en cualquiera de los dos casos, procura tener a mano el teléfono de la grúa y no se te ocurra poner el motor en macha. Si echas por error Adblue en el depósito de carburante es necesario vaciar el depósito por completo antes de llenarlo de nuevo con gasóleo. De arrancar el motor, podrías causar una avería muy costosa. Y a la inversa sucede lo mismo: si pones por error gasóleo en el depósito del aditivo y arrancas el motor, puedes ir diciendo adiós al catalizador y al filtro de partículas.

Seguro que estás pensando, ¿y si en caso de emergencia no tengo Adblue? Ya que es una solución en su mayor parte compuesta por agua… ¿podría echar agua en el depósito de Adblue, aunque fuese hasta llegar a un taller o una estación de servicio? Negativo. Los sensores del motor notarían que sucede algo en el escape. Y en cualquier caso, se producirían depósitos de cal en el sistema que darían al traste con el catalizador.