Un ataque terrorista contra una petrolera saudí tendrá repercusiones a escala mundial

El pasado fin de semana, hasta una veintena de drones, junto al apoyo de varios misiles de crucero, atacaron de manera coordinada dos de las las instalaciones de la petrolera Aramco al noroeste de Riad, capital de Arabia Saudí.

La primera sería la correspondiente a una refinería que se ubica en Abqaiq, en la Provincia Oriental y se considera la refinería más potente del mundo, con una capacidad para producir hasta 7 millones de barriles diarios. Por su parte, la otra corresponde al propio yacimiento de crudo en Hijrat Jurais.

Este atentado ha sido reivindicado por grupos de terroristas, en concreto a las milicias hutíes, que aglutinan diferentes corrientes dentro del islam, que tiene en Yemen su base de operaciones y que, a la vez, cuentan con el apoyo de Irán, régimen que ha negado toda responsabilidad.

Cómo afectan los atentados al mercado internacional

Además de generar un conflicto político y militar a escala mundial, la consecuencia directa del ataque, del que no se produjeron daños personales, fue la reducción de la producción de petróleo de la compañía por debajo de los 2 millones de barriles diarios, es decir, unos 5,7 millones de barriles menos de los 7 que diariamente puede llegar procesar y que equivalen a algo menos de un 6 por ciento de la producción global.

La vuelta a la actividad normalizada de las instalaciones podría tardar varias semanas e, incluso, algunos especialistas apuntan a meses. El ministro de Energía saudí, Abdulaziz bin Salman, aseguró que, en parte, la producción perdida por culpa de estos atentados sería compensada con las reservas que el emirato dispone. Igualmente, desde Estados Unidos, además de mostrar su apoyo político y militar a uno de sus socios estratégicos, también ha ofrecido sus reservas para compensar el golpe.

El propio domingo, la bolsa saudí experimentó una caída del 2,3 por ciento debido a la repercusión que los ataques supondrían a la economía de Arabia Suidí.. Durante los siguientes días, la evaluación de los ataques ha llevado a un aumento directo del precio del barril de petróleo, en algunos casos, de un 13 por ciento.

El domingo, el precio del barril subió un 20 por ciento y el lunes 16 fijó su precio en 72 euros por barril cuando el viernes 13 marcaba un precio de 60, similar a la media del mes de agosto. Ayer martes, el precio del petróleo Brent, referencia para Europa, tenía un coste de casi 65 euros, lo que supone casi 5 más que la semana pasada.

España, afectada por el ataque a Aramco

Los países más afectados por estos ataques son China, Taiwán, Japón, Corea del Sur e India que, en total, aglutinan un total de 4 millones de barriles diarios.

La dependencia energética de España es un factor determinante en esta situación. Hasta tres cuartas partes de las fuentes energéticas son importadas de países entre los que Arabia Saudí aparece como suministrador.

Repostar combustible equivocadoEn las previsiones económicas del gobierno, previas a estos atentados, ya se estimaba que, un aumento del precio de compra del barril de petróleo en unos 10 dólares por barril, supondría hasta una décima del PIB durante este mismo año, 3 para 2020 y 4 para 2021 y 2022.

Así, compañías directamente implicadas con el uso y consumo de carburante, como el grupo de aerolíneas IAG tuvo una caída en la bolsa de 2,8 por ciento.

Respecto del aumento del precio de los combustibles aún es pronto para saber cuánto y cuándo comenzará la subida de los carburantes en España pero es posible que no sea hasta dentro de unas cuatro semanas cuando las consecuencias del ataque a Aramco llegue a los marcadores de las gasolineras.