Con el BMW i Hydrogen NEXT, BMW anuncia en el Salón de Frankfurt su intención de poner en el mercado un coche de hidrógeno en 2025.

En la carrera por la electrificación que están llevando a cabo todos los fabricantes, la pila de combustible de hidrógeno tomará cada vez más relevancia, aunque no sea algo que esté a la vuelta de la esquina.

En BMW lo saben desde hace mucho tiempo. Por este motivo, el grupo alemán firmó un acuerdo con Toyota en 2013 para desarrollar de forma conjunta sistema de propulsión de pila de combustible, que llevó en 2017 a lanzar junto a otras once empresas líderes en energía e industria la iniciativa conocida como Consejo del Hidrógeno. En apenas dos años desde su lanzamiento, son ya 60 las compañías afiliadas.

¿Por qué mencionamos todo esto? Pues para entender mejor el hecho de que si BMW anuncia ahora en el Salón de Frankfurt que pondrá en el mercado un coche de pila de combustible de hidrógeno en 2025, es porque primero ha hecho bien los deberes.

Un SUV que reposta hidrógeno y se mueve con electricidad

El coche del que hablamos no diferirá mucho del BMW i Hydrogen NEXT, que BMW ha desvelado en Frankfurt. Supone un adelanto de la nueva generación de vehículos de propulsión eléctrica de pila de combustible que BMW presentará en 2022, tres años antes de que se produzca el lanzamiento comercial.

Ese año, BMW pondrá en funcionamiento una pequeña serie de vehículos con pila de combustible basados en el actual BMW X5, como el BMW i Hydrogen NEXT. Su carrocería SUV permite integrar de forma sencilla la tecnología de la pila de combustible, mientras que las modificaciones estéticas lo identifican claramente como un modelo de la gama BMW i.

La gran ventaja de estos coches de hidrógeno, como ha demostrado Hyundai con el Nexo, es que pueden ofrecer movilidad con cero emisiones locales sin restricciones, al contar con una gran autonomía y poder repostar en tiempos similares a los de un coche con motor de combustión.

Sin duda, los fabricantes demuestran que la tecnología de la pila de combustible está madura y disponible. De nuevo el futuro de este tipo de vehículos y su implantación dependerá del desarrollo de una infraestrutura de hidrógeno adecuada.