La ciudad de Berlín es símbolo de tecnología, de vanguardismo, de avance, y una vez más, lo demuestran con esta iniciativa. Oficialmente abierto, la capital alemana puede presumir de contar con su primer tramo de pruebas para coches autónomos.

El centro de la capital alemana, Berlín, cuenta desde hoy con un novedoso tramo de pruebas para coches autónomos. Su recorrido total cuenta con 3,6 kilómetros, el cual atraviesa el Tiergarten, la cual es por cierto una de las zonas más transitadas de la ciudad, y es además idónea, ya que reúne las condiciones ideales para probar y perfeccionar esta tecnología, que sin duda será la protagonista en el futuro del automovilismo.

Por supuesto se trata de una prueba alemana, y haciendo honor a su prestigio, han elegido un territorio altamente complejo para desarrollar las pruebas, para de esta manera, asegurarse de que los coches son capaces de afrontar algunas de las situaciones reales más difíciles que se pueden encontrar en el tráfico de una gran ciudad.

Durante 29 meses se ha preparado todo para llevar a cabo este ambicioso proyecto. Toda la infraestructura física y digital necesaria para que los coches puedan comunicarse entre ellos, así como un entorno interconectado gracias a la tecnología 5G y la inteligencia artificial ha sido perfeccionado y dispuesto.

Más de 100 sensores ubicados en zonas específicas monitorean constantemente y a tiempo real todo el volumen de vehículos, las condiciones meteorológicas, el estado de la calzada, las plazas de aparcamiento libre, entre otras variables.

Como se puede ver, gracias a esto se pretende convertir poco a poco la conducción en el mundo de los “smart”, de hecho no me sorprendería escuchar el concepto Smart Driving de aquí a unos años. No es difícil imaginarlo viendo lo que son capaces de hacer los sensores, los cuales podrán incluso reservar una plaza de aparcamiento para tu vehículo. Se acabó aquello de buscar sitio, ¡ahora vas a tiro hecho!

Los coches del proyecto, cuentan también con cámaras, radares o escáneres láser, todo ello pensado evidentemente para mejorar su desplazamiento autónomo y evitar los errores que sin duda, como en cualquier otro proceso novedoso, acabarán sucediendo.

En palabras del ministro de Transporte alemán, Andreas Scheuer:

“La conducción automática y conectada ofrece «grandes oportunidades» y conlleva «más seguridad y eficiencia energética, un flujo circulatorio mejorado y un ahorro de tiempo».

Con el tiempo, podremos comprobar la fiabilidad del proyecto, lo que está claro, es que los cambios en el automovilismo en este siglo prometen ser impresionantes…