El Audi e-tron prototype ofrece un coeficiente aerodinámico de 0,28, un valor que le proporciona una autonomía extra de 35 km respecto a sus rivales de combustión.

El Audi e-tron prototype es todo un ejemplo de aerodinámica eficiente, y sobre todo una referencia en lo que a movilidad sostenible se refiere por su amplia autonomía: más de 400 km según el ciclo WLTP (mucho más estricto que el permisivo NEDC). El primer vehículo 100 % eléctrico de Audi llegará al mercado a finales de 2018, y lo hará con un coeficiente aerodinámico de 0,28, una valor reducido en casi 7 centésimas respecto a un SUV equivalente de combustión interna. Cada centésima en la cifra del coeficiente aerodinámico supone un aumento de unos cinco kilómetros en la autonomía real del coche, es decir, el SUV eléctrico de Audi consigue con su coeficiente aerodinámico unos 35 kilómetros de autonomía extra frente a sus rivales tradicionales.

¿Por qué es tan importante el coeficiente aerodinámico para un coche eléctrico?

Audi e-tron prototype

En viajes largos, la aerodinámica de un coche eléctrico es clave de cara a la resistencia al avance, más importante incluso que la resistencia a la rodadura o la inercia. La energía que el coche necesita para superar esa resistencia es energía perdida. Por eso es tan importante contar con un buen coeficiente aerodinámico, algo en lo que el Audi e-tron prototype destaca frente a otros SUV deportivos; es cierto que la carrocería del mismo se asemeja más a la de una berlina deportiva que a la de un SUV propiamente dicho, lo que le confiere una clara ventaja frente a los segundos.

¿Por qué tiene el Audi e-tron prototype una aerodinámica tan rompedora?

Audi e-tron prototype

Los espejos retrovisores virtuales son una de las características más destacadas del Audi e-tron prototype y que contribuyen a su aerodinámica de vanguardia. Estos elementos son mucho más estrechos que los retrovisores convencionales, por lo que reducen la anchura del vehículo en 15 cm y, gracias a sus formas, no sólo mejoran la resistencia aerodinámica, sino que también disminuyen notablemente el ruido que produce el viento. Cada uno de sus soportes planos integra una pequeña cámara que muestra hasta tres vistas en el sistema MMI del coche: para conducir en carretera, para girar y para aparcar.

Otra característica que influye en la buena aerodinámica de este coche es su suspensión neumática adaptativa de serie, con amortiguación ajustable. A velocidades superiores a 120 km/h, el Audi e-tron prototype baja la carrocería hasta en 26 mm respecto a la posición normal, reduciendo así la resistencia aerodinámica.

Audi e-tron prototype

Además, la parte inferior del SUV eléctrico está completamente carenada. Bajo la célula del habitáculo, una placa de aluminio protege la batería de alto voltaje contra daños que puedan provenir de la parte inferior. Los puntos en los que esta placa se fija al chasis presentan unas cavidades similares a los hoyuelos de una pelota de golf, que hacen que el flujo de aire sea mejor que en una superficie completamente plana, mejorando así la aerodinámica del coche.

La entrada de aire para la refrigeración incluye unas lamas controladas eléctricamente, que también mejoran la resistencia aerodinámica. Cuando están cerradas, el aire en esa zona fluye prácticamente sin formar torbellinos. Si los componentes de la transmisión necesitan refrigeración, o el condensador del aire acondicionado requiere ventilación, se abre primero la lama superior y posteriormente lo hacen ambas.