El Audi e-tron ofrece una experiencia de conducción eléctrica como para olvidarnos por completo de los motores de combustión. Solo falta algo más de autonomía real y mayor red de puntos de carga rápida

Nunca antes habíamos escrito tanto de un nuevo modelo antes de probarlo. Tampoco nunca antes Audi había realizado un despliegue de tal calibre para lanzar al mercado un nuevo modelo. Pero el Audi e-tron es el primer coche eléctrico de la marca de los cuatro aros, y supone el inicio de una nueva era en la que las baterías y los enchufes cobrarán protagonismo.

¿Tanto como para hacernos olvidar por completo los coches con motor de combustión? Al paso que vamos, la respuesta es afirmativa. Pero todavía falta algo: más kilómetros de autonomía real, y que se desarrolle de verdad una infraestructura de recarga, sobre todo con postes de carga rápida, que ya está en marcha.

Pero ahora toca probar el nuevo e-tron, y responder a algunas de las dudas que puede plantearse cualquier aficionado al automóvil. Sobre todo, los que estén interesados en este coche. Empezamos dando un repaso a sus principales características técnicas. Pero antes, un vídeo.

Un SUV eléctrico que no lo parece

Salvo por algunos rasgos característicos como los logos identificativos, la parrilla carenada o la toma para el enchufe de corriente, desde fuera el e-tron bien podría pasar por cualquier SUV de Audi.

Y también al subirnos a su interior, donde la sensación es prácticamente idéntica a la que tuvimos en la prueba del Audi Q8, por ejemplo: sofisticación tecnológica y calidad premium. La batería está situada bajo el piso del amplio habitáculo. Si te subieras al e-tron sin que nadie te dijese que es un coche eléctrico, difícilmente lo adivinarías, salvo por la ausencia de ruido al iniciar la marcha. O, como mucho, por los relojes que presenta la instrumentación digital Audi virtual cockpit.

Con 4,90 metros de longitud, 193 metros de anchura y 1,63 metros de altura, el e-tron se coloca según Audi entre un Q5 y un Q7. A mí me sigue pareciendo que está muy cerca del Q8.

Utiliza dos motores eléctricos, con un máximo de 170 CV en el eje delantero y otro de hasta 190 CV que mueve las ruedas traseras. La potencia máxima es de 360 CV, con un par máximo de 560 Nm. Pero de forma puntual, durante unos ocho segundos (para proteger la batería) y en el programa deportivo, el modo “boost” permite alcanzar los 408 CV, con un par de 664 Nm. Son cifras de motor V8 de gasolina, por ponernos en situación.

¿Merecen la pena los retrovisores virtuales?

Una de las innovaciones tecnológicas que más llaman la atención en el Audi e-tron son los espejos retrovisores virtuales, denominados Audi Virtual Mirrors. El e-tron es el primer coche de producción en gran serie que sustituye los retrovisores convencionales por cámaras de vídeo. Y prepárate, porque a corto o medio plazo iremos viendo implantarse esta solución en otros vehículos.

Hemos probado los espejos retrovisores virtuales del Audi e-tron durante la toma de contacto del coche. El principal argumento de este sistema es que permite reducir el coeficiente aerodinámico, que pasa de 0,28 a 0,27. Y eso es mucho. Ni te imaginas lo que costaría rebajar un punto el Cx tomando medidas sobre el diseño de la carrocería sin tocar los espejos.

Dejando a un lado la posible repercusión que pueda tener esa disminución del Cx en el confort acústico o en el consumo, estos retrovisores tienen dos inconvenientes. Por un lado son caros, en torno a 2.000 euros si se equipan como opción individual.

Por otro, requieren un período de adaptación para acostumbrarnos a mirar a la pantalla, situada en la puerta, en posición más baja de donde buscarías el espejo retrovisor convencional. Cuesta mucho más adaptarse en el caso del espejo izquierdo que en el derecho, para el que hay que bajar menos la vista, al quedar más lejos.

Salvado este período de adaptación, la verdad es que funcionan muy bien, con una calidad de imagen fantástica. Son táctiles, para regular la orientación de la cámara tocando directamente en la pantalla. Y solventan muy bien las situaciones de baja luminosidad, reflejos, etc. Pero personalmente, me encuentro más cómodo con los retrovisores convencionales. Quizás si las pantallas estuvieran situadas algo más arriba…

Mi consejo es ahorrarte lo que cuestan como opción individual, pero no preocuparte si optas por el acabado sport o superior, en los que se incluye de serie. Son muchas pantallas (cinco en total, si sumas las de los retrovisores al resto), pero te acabarás adaptando. Aunque ya te adelanto que en alguna que otra situación te acabarás acordando de tus “viejos” retrovisores de espejo.

¿Puedo viajar con el Audi e-tron?

Otra de las preguntas que se hace cualquier potencial comprador de un e-tron es la de si realmente estamos ante un coche eléctrico para utilizar con la familia y en largos recorridos.

La respuesta es… depende. Por un lado, en lo referido al habitáculo, confort y espacio, un sí rotundo. El Audi e-tron ofrece espacio para cinco pasajeros, con unas cotas de habitabilidad muy buenas en todas las plazas. Y con la ventaja del piso totalmente plano, sin túnel de transmisión que interfiera en la zona de los pies de los pasajeros posteriores.

Por otro, la ubicación de la gran batería, de forma plana y ubicada por debajo del piso, permite ofrecer un maletero con una capacidad de 600 litros, con 60 litros adicionales bajo el capó delantero que permiten alojar los distintos cables para la recarga, dejando así totalmente libre el maletero principal. Estamos, por lo tanto, ante un coche con un espacio para pasajeros y equipaje que no tiene nada que envidiar e incluso supera en algunas cotas al Audi Q8.

En cuanto a la autonomía, que es el factor más importante en un coche eléctrico de cara a un viaje de larga duración, aquí hay que matizar mucho, pues va directamente ligada al consumo. Y el consumo del Audi e-tron, como sucede en los coches eléctricos (tanto más cuanto más grandes y pesados son, y el e-tron es un coche muy pesado, con más de 2,5 toneladas) resulta muy variable, según el tipo de conducción y el uso que se haga de los distintos sistemas del coche.

Las cifras homologadas en el ciclo WLTP nos hablan de un consumo entre 22,5 y 26,2 kWh de energía cada 100 km, y de una autonomía de hasta 417 km. Recuerda que la capacidad de la batería es de 95 kWh. Y que aunque el consumo WLTP es ahora mucho más realista que el anterior NEDC, con el que la autonomía del e-tron superaba los 500 km, sigue alejándose del consumo real. Se coloca, por tanto, en nuestro top10 con los coches eléctricos que ofrecen más autonomía.

En utilización mixta, por autopista y carretera de montaña, utilizando la climatización y sin pensar para nada en la eficiencia, durante nuestra prueba medimos un consumo en torno a los 30 kWh, lo que dejaría la autonomía total en unos 300 km. Es posible dejar el consumo en unos 25 kWh cada 100 km si te pones el chip “ECO”, pisando el acelerador siempre lo justo, aprovechando el modo de eficiencia de los siete programas de conducción disponibles (dos de ellos para salidas fuera del asfalto) y procurando mantener siempre una velocidad estable, sobre todo en autopista.

Lo más razonable, por lo tanto, es que pienses de salida en una autonomía real más cercana a los 300 que a los 400 km, si no quieres “columpiarte”. A partir de aquí, el otro apartado que influye a la hora de realizar un viaje con un coche como el Audi e-tron, o al utilizarlo a diario, tiene que ver con la recarga. Y aquí también hay mucho que explicar.

¿Es verdad que se recarga en apenas media hora?

Audi presume de contar con uno de los mejores sistemas de carga para el Audi e-tron, y también de ofrecer un servicio como el Audi e-tron Charging Service, que aporta muchas ventajas y comodidad a los usuarios.

Y es cierto que la marca anuncia que el coche está preparado para una nueva etapa de un largo viaje en apenas media hora, al ser el primer eléctrico de producción en serie que admite carga rápida con una potencia de 150 kW. Pero ojo: eso es suponiendo que tengas cerca un poste de carga rápida con esa potencia, algo poco probable… por el momento.

De serie, el Audi e-tron cuenta con un sistema de carga que admite una potencia de hasta 11 kW. Con esta potencia, cargar la batería hasta el 80-85% de su capacidad llevará entre 7 y 8 horas, pudiendo acercarse a 12 horas para el 100%. El “problema” es que, para cargar a 11 kW, necesitas una instalación trifásica de 400 voltios. Y tampoco es fácil que un domicilio particular la tenga.

En un domicilio con instalación monofásica de 220 voltios, que es lo normal, con el cargador de serie y el enchufe doméstico podrías cargar el Audi e-tron en unas 18-20 horas… siempre y cuando se contrate una potencia de 7,2 kW. Con la potencia que se suele tener contratada en casa, necesitarías tener enchufado el e-tron más de 30 horas para una carga completa.

Con el cargador opcional, que Audi ofrecerá a partir de este mismo año (requiere un segundo cargador instalado a bordo del coche), la potencia de carga se duplica hasta los 22 kW, lo que permite recargar en unas 5-6 horas.

Como verás, aunque la cosa ha mejorado mucho, sigue siendo imprescindible elegir bien el tipo de cargador al comprar el coche y saber la capacidad de la instalación eléctrica. Y olvidarte, al menos de momento, de eso de recargar en media hora.

Para facilitar la tarea, Audi ofrece manejo remoto de todo lo relacionado con el proceso de carga a través de la aplicación myAudi. También está el planificador de rutas e-tron, que tiene en cuenta los postes de recarga disponibles durante un recorrido. Y el servicio e-tron Charging Service permite acceder a puntos de recarga tanto en España como en Europa operados por distintas empresas de energía eléctrica, utilizando únicamente una tarjeta, asociada a un único contrato individual de recarga.

¿Cómo se conduce el Audi e-tron?

Pues más o menos como un coche automático, no hay diferencias en este sentido. Ya hemos dicho que es un coche pesado, como todos los SUV eléctricos de su clase. De hecho, el e-tron es de los más pesados. Pero el peso, que tiene su incidencia en el consumo, no supone un inconveniente ni para las prestaciones ni para el comportamiento dinámico.

No hace falta llegar al modo “boost” de máxima potencia para sentir que el Audi e-tron empuja mucho, y con una respuesta instantánea que hace la conducción muy agradable. De hecho, la aceleración de 0 a 100 km/h en modo normal es de 6,6 segundos, cifra propia de un deportivo… que se rebaja hasta los 5,7 segundos aprovechando toda la potencia. En los dos casos, la velocidad máxima está autolimitada electrónicamente a 200 km/h.

Para contener los movimientos de una carrocería que pesa lo suyo, Audi equipa al e-tron con suspensión neumática de serie, cuyo ajuste resulta firme en el programa de conducción más orientado al confort. Lo han hecho muy bien, porque no se compromete la comodidad ni siquiera con las opciones de neumáticos y llantas más grandes, que pueden ser de hasta 22 pulgadas. El bajo centro de gravedad contribuye a ello.

Nunca echarás en falta más potencia, independientemente del modo de conducción elegido ni de los pasajeros que viajen a bordo. Basta con hundir el pie derecho en el pedal. Otra cosa es lo rápido que aumenta en ese caso el consumo… y cómo desciende paralelamente la previsión de autonomía.

Por lo demás, puedes utilizar las levas en el volante para forzar que el coche recupere más energía en un momento determinado. Pero lo mejor es dejar al eficiente sistema de recuperación que equipa el e-tron de serie, y centrarte solo en el acelerador y en los frenos.

En autopista y vías rápidas es una auténtica gozada viajar en el e-tron disfrutando del equipo de sonido sin interferencias de ruido procedente del motor (la suspensión neumática baja la altura de la carrocería automáticamente), y muy bien aislados del ruidos aerodinámicos.

En zonas de curvas sorprende lo ágil que puede llegar a ser un coche tan pesado y con este tamaño, sin necesidad de recurrir a la dirección a las cuatro ruedas que llevan otros modelos de Audi. La gestión de la tracción es predictiva: el e-tron pasa de propulsarse con las ruedas traseras a utilizar los dos motores y las cuatro ruedas, repartiendo el par según la situación de conducción, el agarre en cada momento de cada rueda… es la nueva era de la tracción quattro, la tracción quattro eléctrica.

Los frenos tienen un tacto de lo mejor que hemos probado en coches híbridos y eléctricos, teniendo en cuenta que hasta cierta deceleración (unos 0,3 g) no utilizan los discos y las pastillas, sino que se pierde velocidad utilizando el sistema de recuperación de energía. La clave está en que Audi utiliza un innovador sistema de frenos electrohidráulico, sin conexión directa entre el pedal y el circuito hidráulico, que además resulta mucho más rápido que un sistema convencional.

¿Cuánto cuesta el Audi e-tron?

El precio final recomendado de la única versión disponible hasta el momento, el Audi e-tron 55 quattro, parte desde los 82.450 euros para la versión base. A partir de aquí, existen tres líneas de acabado, cuyos precios son los siguientes:

  • e-tron 55 quattro: 82.450 €
  • e-tron 55 quattro advanced: 88.750 €
  • e-tron 55 quattro sport: 95.460 €
  • e-tron 55 quattro black line: 96.960 €

El salto del acabado básico al advanced supone 6.300 euros adicionales, y 6.710 del advanced al sport. Sobre este último, el black line supone 1.500 euros más.

Ya con el acabado base, el Audi e-tron incluye llantas de 19 pulgadas, suspensión neumática adaptativa, faros completos de LED, portón de maletero eléctrico, cargador compact (hasta 11 kw), instrumentación Audi virtual cockpit, el equipo multimedia superior MMI Navegación plus, climatización estacionaria programable y los principales asistentes a la conducción.

La serie advanced añade pinzas de freno en color naranja, llantas de 20 pulgadas, Audi smartphone interface, la versión avanzada “Plus” de la instrumentación Audi virtual cockpit, paquete de luces ambientales, inserciones de aluminio cepillado, airbags laterales traseros, cámara de marcha atrás y barras de techo en aluminio.

Para los sport, llantas específicas también de 20”, espejos retrovisores virtuales, aviso de cambio de carril, paquete S line interior, asientos eléctricos, salpicadero tapizado en cuero y asientos deportivos en tapicería mixta piel/Alcantara. Los black line pasan ya a llanta de 21 pulgadas de Audi Sport y añaden el paquete de estilo negro, lunas traseras tintadas y parrilla y barras de techo también en negro.

Además, Audi comercializa desde el lanzamiento la serie especial limitada Audi e-tron Edition One, (2600 unidades para todo el mundo) que tiene un precio de 115.030 euros. Esta versión es la de color azul en las imágenes que puedes ver en la galería de fotos.

Se caracteriza por el color exclusivo de carrocería, molduras de aluminio, llantas de 21 pulgadas en diseño turbina, asientos deportivos tapizados en cuero Valcona, techo panorámico, equipo de audio Bang & Olufsen con 16 altavoces, faros Matrix LED, paquete de asistentes Tour y cámara de entorno, entre otros elementos.

¿Con qué coches compite el Audi e-tron?

Los principales rivales del Audi e-tron, si buscamos un SUV premium de este tamaño con propulsión eléctrica, son el nuevo Mercedes-Benz EQC, el Jaguar I-PACE y el Tesla Model X. Otras alternativas al Audi e-tron podrían ser los SUV híbridos enchufables, como el Volvo XC90 T8 Twin Engine.

Todos ellos se mueven en el entorno de los 80.000 euros de precio para las versiones de acceso, siendo el Mercedes EQC el más asequible, y el Tesla Model X el más caro. Frente a ellos, el Audi se coloca al nivel del Jaguar en dinamismo y prestaciones, con el refinamiento del Mercedes y con un acabado superior al Tesla.

También por precio, por lo que cuesta un Audi e-tron 55 quattro, y sin salir de la gama de la marca de los cuatro aros, te llevas un SUV deportivo con motor de combustión y tecnología Mild-Hybrid como el Audi Q8. Tiene etiqueta ECO en vez de CERO, pero no dependerás en ningún caso de un enchufe.

Actualizaciones remotas de equipamiento

Por último, no quiero finalizar la prueba sin comentar una de las funcionalidades que añadirá el e-tron a partir de este mismo año, y que pronto veremos también en otros modelos de Audi, sin necesidad de que sean eléctricos. Se trata del servicio Audi function on demand.

Mediante esta funcionalidad, el cliente de un Audi e-tron podrá, por ejemplo, añadir actualizaciones de equipamiento después de la compra, que no hubiese adquirido con el coche. Y será posible hacerlo desde el portal myAudi o a través de la aplicación.

Inicialmente se ofrecerá la posibilidad de pasar, por ejemplo, de los faros LED de serie a los faros Matrix LED con luz larga inteligente. Podrías comprar este equipamiento durante un período de tiempo limitado, o bien instalarlo de forma permanente. En el futuro, cuando lleguen versiones del e-tron menos potentes, también será posible acceder a actualizaciones remotas que aumenten la potencia del motor.

Galería de imágenes Audi e-tron

Carrocería
Puertas
Maletero (l.)
Todo Terreno5600
Consumo Medio (l/100km)
Potencia (CV)
CO2 (g/Km.)
0,0360

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