El prototipo Audi AI:TRAIL quattro avanza un futuro dentro de la conducción off road e, incluso, capaz de circular casi sin intervención humana

Imaginémonos un futuro no muy lejano donde la movilidad de las personas se basara en vehículos eléctricos y con niveles de conducción autónoma máximos, no cuesta ¿verdad?

Bien, pues ahora, supongámonos en que esa movilidad eléctrica y autónoma trascendiera fuera de los límites del asfalto, que se tratara deun vehículo que recurre tanto para su motricidad como para sus sistemas de habitabilidad, confort, info-entretenimiento, etc. de la electricidad pero prescinde de la conducción humana en ciertas situaciones y que, además, pudiera utilizarse en situaciones propias de la conducción off road.

Pues así es cómo Audi plantea desde la cita alemana del Salón de Frankfurt los todoterrenos del futuro: eléctricos y autónomos. El Audi AI:TRAIL es un ejercicio tanto de anticipación, como diseño, como de ingeniería sobre cómo deberían ser los coches con capacidades off road del futuro.

Un todoterreno sostenible

Al menos en cuanto a los que las políticas medioambientales exigen actualmente ya que, al ser eléctrico no recurre a combustibles fósiles, directamente, para su motricidad.

Dispone de una batería, situada en la planta del chasis, para acumular la energía y, a la vez, favorecer el equilibrio y reparto de masas. Esos acumuladores constituidos por iones de litio que permite recorrer entre hasta 450 y 500 km con una sola recarga y, en caso de uso extremo, por ejemplo, en modo off road, hasta 250 kilómetros.

Una motricidad que dispone de cuatro motores eléctricos, situados cada uno en una rueda, dotándole así de tracción integral permanente quattro, marca de la casa.

Gracias a que, como cada rueda recibe de forma individualizada el trabajo generado por cada motor, el Audi AI:TRAIL no necesita recurrir a los tradicionales diferenciales o a los bloqueos presentes en los todoterrenos tradicionales y en coches con motores únicos y cuyo reparto de la tracción necesita de la intervención y equipamiento de asistentes para ser eficaz.

En total, hablamos de un vehículo de 320 kW, equivalentes a 435 CV y un brutal par máximo de 1.000 Nm y una velocidad máxima de 130 km/h sobre el pavimento asfaltado.

Además de su naturaleza como coche o todoterreno eléctrico, el prototipo muestra unas cotas dimensionales de 4,15 metros de longitud; 2,15 m de metros; 1,67 metros de altura, cuando se encuentra detenido y dispone de 34 centímetros hasta el suelo para sortear, junto con los neumáticos de 850 mm insertas en unas llantas de 22 pulgadas, obstáculos en superficies fuera del asfalto incluso llegar a vadear una profundidad de más de medio metro.

Dado su peso, 1.750 kg, su configuración y su constitución le permiten actuar con soltura como un vehículo todocamino y la arquitectura permite que, desde su interior, se contemplen las actividades realizadas, bien cuando se conduce o bien cuando el Audi AI:TRAIL circula en modo autónomo.

Sin intervención humana

A pesar de que los protagonistas del habitáculo del Audi AI:TRAIL quattro son sus ocupantes, de ahí su envoltura acristalada, este prototipo puede moverse y circular de forma autónoma en un nivel 4.

Como si de la cabina de una aeronave, los pasajeros pueden observar cómo este vehículo circula sin que ninguno de los humanos tenga que realizar ninguna tarea más que preocuparse por disfrutar de un viaje por carretera.

De momento, este nivel 4 de conducción autónoma está establecido y diseñado para llevarse a cabo en áreas concretas como serían las vías rápidas o  zonas urbanas siempre y cuando tuvieran el equipamiento y las infraestructura pertinentes.

Prototipos conceptuales para una exhibición real

Junto con los anteriores prototipos conceptuales anteriormente presentados como Aicon, AI:ME y AI:RACE, este nuevo Audi AI:TRAIL quattro estará presente y expuestos, junto con sus hermanos, como uno de los atractivos y novedades del Salón de Frankfurt que abre sus puertas, al público general, desde el día 12 hasta el 22 de septiembre.