El siguiente video muestra una moto que gracias a unos neumáticos con clavos se conduce a sí misma por la nieve.

Cuando un piloto especialista (stunt) calcula mal un salto acrobático, se cae… pero la gracia de este video no es el costalazo que se lleva el motorista, sino todo lo contrario: ¡la no caída de su moto! Los protagonistas de esta secuencia deciden montar neumáticos con clavos para aumentar el agarre de su moto en la nieve, lo que no pensaron es que al hacer esto su vehículo agarraría mucho más de la cuenta y que incluso se daría a la fuga.

Al principio podemos ver al primer motorista fallando en su intento de tumbar la moto que sin piloto a los mandos sigue su camino en línea recta e incluso realizando giros con la soltura propia de una persona humana. El segundo protagonista tampoco consigue derribar a esta moto “autónoma”, de hecho se cae de la suya propia al intentarlo.