Demostrado: los nuevos sistemas de infoentretenimiento pueden perjudicar el tiempo de reacción del conductor incluso más que los efectos del consumo de alcohol o cannabis.

Un reciente estudio publicado por IAM RoadSmart, una organización independiente del Reino Unido dedicada a la Seguridad Vial, revela unos datos preocupantes, y que contradicen otro estudio relacionado que concluía que sistemas como Apple CarPlay y Android Auto distraen menos que los sistemas instalados en el coche por defecto.

Cinco veces más peligrosas que el límite legal de alcohol

Ahora, el estudio de IAM RoadSmart revela cómo los nuevos sistemas de infoentretenimiento están impactando en el rendimiento de los conductores. Y no sólo por el hecho de tener que manejar pantallas táctiles, también por la abrumadora cantidad de funciones que integran.

En el estudio, los conductores que se sometieron al ensayo mostraron tiempos de reacción más lentos por el uso de estos sistemas que los que se miden en un conductor que ha consumido cannabis. ¡Y hasta cinco veces peores que el de un conductor que supere el límite legal de consumo de alcohol!

Se estima que la distracción del conductor es un factor presente en alrededor de un tercio de todas las colisiones en carretera que se producen cada año en Europa

Traducido a la carretera, esto significa que circulando a la velocidad legal en autopista, el tiempo de reacción de un conductor que se distrae por estos sistemas puede aumentar la distancia de parada en el equivalente a la longitud de cinco coches.

El estudio también revela que los conductores pueden llegar a apartar la vista de la carretera hasta un total de 16 segundos mientras conducen. En ese tiempo, a velocidad de crucero de autopista, un coche recorre unos 500 metros. Otro dato importante: la utilización del control táctil provoca tiempos de reacción incluso peores que escribir un mensaje de texto al volante.

Para el estudio se realizaron tres rutas de prueba simuladas en las que los conductores no interactuaron con el vehículo, lo hicieron solo utilizando el control por voz o, en el tercer caso, mediante el control táctil. Este último método se mostró como el que más distracciones causó entre los conductores.

Aunque muchos perciben esa distracción y reducen la velocidad, el manejo táctil sigue siendo peligroso, al disminuirse la distancia de seguridad con el vehículo que circula delante, provocar desvíos del carril o reacciones más lentas ante cualquier imprevisto.

Algunas conclusiones del estudio

Estos son algunos de los datos del estudio de IAM SmartRoad, de un informe de más de 50 páginas, que puedes descargar (en inglés) aquí.

  • Al interactuar con Android Auto o Apple CarPlay, especialmente utilizando el control táctil, el conductor muestra dificultades para mantener una velocidad constante, la posición en el carril y la distancia con el vehículo precedente.
  • Mientras se interactúa con los sistemas multimedia, los tiempos de reacción del conductor ante un estímulo llegan a ser un 50% más lentos.
  • El tiempo de reacción fue más lento al seleccionar música a través de Spotify utilizando Android Auto y Apple CarPlay a través del control táctil en vez del control por voz
  • La utilización del control táctil para manejar cualquier sistema hizo apartar la vista de la carretera a los conductores durante más de 12 segundos.
  • Los conductores subestimaron el tiempo que pensaban que no atendían la conducción, llegando a alcanzar hasta los 5 segundos, interactuando con Apple CarPlay y Android Auto mediante el control táctil.

Nuestra recomendación: utiliza el control por voz

En Top10motor ya venimos diciendo en muchas de nuestras pruebas de los nuevos modelos que la apuesta de muchas marcas por la digitalización y las pantallas táctiles va a veces en contra de la seguridad. Dependiendo del caso, resulta más difícil manejar una pantalla táctil para ciertas funciones que navegar en un menú en una pantalla táctil, que obliga a apartar la vista de la carretera… salvo que recurras al control por voz.


De hecho, algunas marcas como Mazda ya anunciaron a mediados del pasado año que renunciaban a las pantalla táctiles para dar prioridad a los botones físicos. Se mantienen las pantallas, como hemos visto en la prueba del Mazda CX-30. Pero colocada en una situación lejana y elevada para que se pueda consultar rápidamente sin tener que desviar la mirada del frente. Y la pantalla se controla con los mandos del volante, o desde un control central.

Defendemos la utilización de Apple CarPlay y Android Auto. Pero no como una extensión de nuestro smartphone en el automóvil, salvo en casos de aplicaciones muy concretas y muy útiles, como por ejemplo un navegador. Y siempre utilizándolo con cabeza, intentando no manejar los sistemas en marcha.

Nuestra recomendación es que los conductores utilicen estos sistemas de la forma más segura posible, configurando todos los parámetros de conexión con el vehículo antes de iniciar la marcha, y recurriendo al control por voz siempre que sea posible.