La firma británica produce una serie limitada Aston Martin DBS Superleggera Concorde en conmemoración de los 50 años del primer vuelo del avión

El departamento de personalización Q by Aston Martin, ha tomado como referente histórico la celebración del primer vuelo realizado por el Concorde, el avión supersónico que logró romper las reglas aeronáuticas comerciales logrando realizar el trayecto entre París o Londres y Nueva York en tan solo 3 horas gracias a poder volar a casi 2.200 kilómetros a la hora.

El Concorde, que realizó su primer vuelo de pruebas el 2 de marzo de 1969 no estableció su primer ruta comercial hasta 1976 y estuvo en servicio hasta 2003, año en que, dados los costes de mantenimiento de las aeronaves, resultaban insostenibles de mantener, a pesar de que los últimos billetes superaban los 6.000 euros de precio.

Esta fascinación por la aeronáutica ha sido replicada en la automoción por Aston Martin y Q de tal manera que, tomando 10 unidades del flamante Aston Martin Superleggera DBS, se inspirarán en el Concorde dando lugar a la serie Aston Martin Superleggera DBS Concorde.

El fin ha sido resaltar y potenciar aquellos aspectos característicos de esta escultura automovilística y, a la vez, mantener la elegancia y el estilo sin renunciar a ese marcado carácter abrupto de su porte.

La discreción de la exclusividad

De hecho, las principales modificaciones son muy sutiles y suponen la inclusión de los colores propios tanto de la Unión Flag como de los colores de empresa de la británica British Airways, una de las aerolíneas operadoras del Concorde, presente en las aletas y en los difusores delantero y posterior además de los marcos de las ventanillas

También luce el emblema Speedmarque de la operadora británica, el de Q by Aston Martin además de instalar la figura del Concorde sobre los pontones de los pasos de rueda delantero, además de la identificación propia de los aviones.

Sobre la cúpula, entremezclado con la fibra de carbono, la figura del avión se solapa con la propia del deportivo.

En el interior, el azul del tapizado exclusivo baña el habitáculo que se distingue, además de por la piel, por elementos diferenciadores como el las alfombrillas, el techo en Alcantara, los cinturones con hebillas manufacturadas en aluminio, un guiño en el parasol al hito marcado al alcanzar y superar un Match 2 y la inclusión de levas realizadas en titanio porque, a pesar de que la mecánica se mantiene intacta, el Aston Martin DBS Superleggera Concorde monta el mismo bloque de 12 cilindros en V de 5.2 litros de cubicaje que produce 725 CV y un par motor de 900 Nm.

Las sensaciones al volante buscan ser similares a las que los viajeros que el Concorde ofrecía a sus ocupantes ya que, con una aceleración de 0 a 100 en 3,4 segundos, el impulso de este DBS Superleggera Concorde debe hacer honor a las emociones que el despesgue en uno de aquellos aviones debía producir.

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