El nuevo Audi RS5 fue presentado hace una semana con un motor V6 turboalimentado. Su predecesor utilizaba un propulsor V8 atmosférico.

El Audi RS5 fue uno de los protagonistas en el Salón del Automóvil de Ginebra. Entre los cambios mas significativos que incorpora se encuentra la pérdida de cilindros en su motor: la berlina deportiva ha sustituido el antiguo propulsor V8 atmosférico por una unidad V6 biturbo, y lo cierto es que le ha venido de perlas en la mayoría de aspectos; el nuevo RS5 es más eficiente, rápido y deportivo que su predecesor. Pero, ¿cómo ha afectado este cambio a su sonido?

A la pérdida de cilindros se una la turboalimentación que introduce el nuevo modelo, dos factores que eliminan el tono grave y el gorgoteo que presenta la versión antigua, pero ¿es esto un problema? Depende, el nuevo modelo tiene un sonido más fino y agudo cuando se suben las revoluciones, además incorpora un tratamiento especial en su sistema de escape que le aporta unos curiosos petardeos durante los cambios de marcha. Para gustos colores, juzguen ustedes…