Ares Design es una compañía especializada en hacer realidad los gustos de los clientes más distinguidos y excéntricos, llevando al lujo a otro nivel.

Ares Design es una de esas compañías que, si pensamos con la cabeza son completamente innecesarias, pero si pensamos con el corazón, se antojan imprescindibles en el panorama automovilístico.

Esta empresa con sede en Módena se dedica a ir un paso más allá. Para quienes un Ferrari o un Lamborghini de serie no es suficiente entra en juego Ares Design.

Parece que este excéntrico objetivo no le va nada mal a la compañía, puesto que tuvieron ganancias en 2018 y sacaron más de 200 vehículos de su línea de producción. Prueba de ello es que Ares Design acaba de anunciar la apertura de un concesionario en el Centro Financiero de Dubai. La compañía sabe muy bien que los Emiratos Arabes son uno de sus principales centros de acción, por lo que no tenemos duda de que lograrán encandilar a más de un jeque con sus maravillas sobre ruedas.

¿Qué hace Ares Design?

Esta pequeña empresa está en el limbo entre un carrocero tradicional y un preparador de coches, siempre a las órdenes de los clientes más caprichosos. Sin embargo, nunca veremos salir de la factoría ninguna excentricidad, puesto que todas sus creaciones tienen un denominador común, y es que son de un gusto exquisito.

La compañía fue fundada en 2015 por Dany Bahar, ex de Ferrari y anteriormente CEO de Lotus hasta su tumultuosa expulsión de la marca británica, que se ocupó de dejar muy claro qué clase de empresa había formado. “La gente quiere algo diferente y sentí que, con el equipo y el lugar adecuado, podríamos satisfacer esa necesidad. Nuestros clientes pueden diseñar su propio automóvil, elegir materiales, colores, definir la forma de la silueta e incluso decidir cuantas puertas y ventanas debe tener”.

Una factoría de sueños en Módena

Ares Design cuenta con una factoría en Módena (tierra sagrada por acoger la fábrica de Ferrari) con más de 18.000 metros cuadrados. En este espacio, tienen todo tipo de maquinaria y a los especialistas adecuados como para poder llevar los sueños de los más privilegiados a su máxima expresión. La capacidad de producción es de 300 vehículos artesanales al año, cifra que puede parecer baja, pero es que una marca como Ares Design no necesita ensamblar más unidades, ya que dejaría de ser tan exclusiva.

La compañía no es el típico preparador que pone grandes llantas, faldones y alerones a coches de lujo. Ares Design permite fabricar el coche como si de un jarrón de barro se tratara, moldeándolo al gusto y poco a poco. Claro está que un servicio tan exclusivo tiene su precio, y es que las cuotas (incluyendo el vehículo base) están en una horquilla de entre 200.000 y 800.000 euros.

Sin embargo, la compañía ha ido evolucionando poco a poco, puesto que ya se atreve a hacer incluso vehículos one-off, es decir, coches completamente únicos bajo pedido. Sin embargo, todas las creaciones que salen de los muros de la compañía están basados en coches ya existentes, por lo que sus productos están homologados como vehículos modificados.

Ares Design se basa en cinco pilares principales

El primero son las creaciones a medida, la parte más importante de la compañía y el motivo por que nació. Este apartado se ocupa de escuchar el cliente y materializar sus pensamientos utilizando siempre un coche ya hecho como base. Esto no significa que tenga algo que ver a cómo era en origen, puesto que normalmente es muy difícil identificar el modelo que hay “en la sombra”.

La siguiente división de la marca son las reinterpretaciones que, a gusto personal, es la mejor parte de la compañía. Aquí, Ares Design se dedica a reinterpretar los coches más icónicos de la historia del automóvil.

Prueba de ello son su espectacular modelo Panther (un De Tomaso Pantera modernizado basado en un Lamborghini Huracán), el Wami (una especie de Maserati clásico basado en un Ferrari Portofino) o el Progettosei, un elegante rediseño modernizado de uno de los GTs de Ferrari más icónicos, el Ferrari 412, basado en un GTC4 Lusso. El fabricante acostumbra a fabricar entre 20 y 30 unidades de estos coches, que pueden llevar unos seis meses de trabajo en caso de que se tenga que partir de cero.

La tercera de las líneas de negocio son las series limitadas, por lo que Ares Design modifica vehículos de una manera algo más “ligera”. Decimos ligera entre comillas porque aun así las modificaciones son profundas, como por ejemplo el Ares Design X-Raid, un modelo basado en el Mercedes-AMG G63.

La más discreta de las ramas que nacen del tronco de Ares Design es la de las modificaciones a medida. En estas, la compañía hace algunas modificaciones estéticas o puede retocar el propulsor del coche, por lo que personaliza los coches sin cambiarlos de personalidad.

La última división es la que Dany Bahar denomina “juguetes definitivos”. Esta poco tiene que ver con los vehículos de cuatro ruedas, ya que la compañía se dedica a retocar medios de transporte en general: desde una moto a una lancha motora.

Presentada ya, esperamos que os hayáis hecho una idea de lo que es Ares Design y que, como un servidor, os hayáis hecho seguidores incondicionales de esta fábrica de sueños y, ¿Por qué no? Aspirar a tener uno de ellos en nuestro garaje.