La versión más equilibrada de la gama, el Peugeot 308 GT con motor de gasolina, cesará su producción

La llegada del nuevo ciclo de homologación WLTP, en detrimento del exiguo NEDC, conllevó el pasado verano tanto a la desaparición definitiva de los catálogos de un buen puñado de modelos de diferentes marcas como a la retirada temporal de otros hasta la readaptación de las mecánicas que les permitiera cumplir los requisitos medioambientales.

La última víctima de este proceso de adaptación a las exigencias normativas, es la que, posiblemente, sea la versión más acertada del Peugeot 308, en cuanto a su comportamiento, habitabilidad y precio, el Peugeot 308 GT de gasolina. La variante que se encuentra entre las versiones más sencillas del modelo compacto y la más extrema, el Peugeot 308 GTI, un deportivo que ya tuvo que pasar por un tratamiento medioambiental gracias a la incorporación de un filtro de partículas, o FAP, que conllevó la pérdida de potencia, pasando de 270 CV a 263.

Sea como fuere, la nueva normativa europea sobre emisión de CO2 se ha cernido como una espada de Damocles sobre la producción del Peugeot 308, concretamente sobre el Peugeot 308 GT y el Peugeot 308 GTi.

Los motivos del cese de la fabricación del Peugeot 308 GT de gasolina

Con la referencia máxima de los 95 gramos de dióxido de carbono emitidos cada kilómetro recorrido, el Peugeot 308 GT, cuyo motor PureTech 1.6litros de gasolina es capaz de erogar la nada despreciable cantidad de 225 CV, también genera unas tasas de gases contaminantes moderadas.

Según la homologación del Peugeot 308 GT, este compacto genera 133 gramos de CO2 cada km circulado, es decir, la reducción en cuanto a gases de efecto invernadero para este coche debería suponer, aproximadamente, un tercio respecto de la actual.

Un desafío que parece que Peugeot no tiene entre sus planes el de afrontar, con la tecnología utilizada en la actualidad para este modelo, si no es mediante el cese de la fabricación de este Peugeot 308 GT en su opción de gasolina.

Por eso, antes de la entrada en vigor de la normativa que recientemente aprobó el Parlamento Europeo y, dado que el actual Peugeot 308, el cual ya sufrió una ligera actualización estética y de equipamiento, entra en fase final de su comercialización, su versión como Peugeot 308 GT de gasolina dejará de fabricarse.

La versión de gasóleo, el Peugeot 308 GT diésel con motor BlueHDI de 177 CV parece aguantar en el catálogo, al menos de momento, a pesar de que también supera el máximo permitido, aún que en menor cantidad, 116 gramos de CO2/km recorrido.

El momento elegido para el cese de la producción del Peugeot 308 GT de gasolina será durante el mes de junio de este año. Entonces, la versión que vino a hacer frente a otro rival, víctima del WLTP, el Renault Megane GT, también pasará, de momento, página, esperando a la nueva generación del Peugeot 308.

Por lo tanto, nos encontramos ante los últimos Peugeot 308 GT de gasolina fabricados. Las unidades que se matriculen llegarán a los concesionarios antes de que el modelo deje de ser fabricado.

El Peugeot 308 GTI seguirá siendo fabricado

Y, aunque el Peugeot 308 GTI tiene unas marcas de producción de dióxido de carbono superiores a las de su hermano, con 148 gramos de CO2 generados cada kilómetros recorrido, parece que tiene asegurada su producción, al menos, hasta la llegada de la nueva generación.

Entonces veremos si hay cabida para una versión GTI o si, como parece tendencia, las versiones más potentes o deportivas llegan de la mano del apoyo o implantación total de sistemas con motores eléctricos.